RESUCITO

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lunes, 26 de mayo de 2014

Francisco apoyó su frente en la pared de hormigón junto a una torre de vigilancia israelí

Simbólico gesto de Francisco antes de llegar a Belén

El Papa mandó detener el jeep por sorpresa y oró ante el "muro de la vergüenza"


(J. Bastante/Agencias).- Fue un gesto que sorprendió, y mucho, a la comitiva que acompañaba al Papa Francisco desde la sede de la presidencia de la Autoridad Nacional Palestina hasta la basílica de la Natividad de Belén. Cuando el jeep en el que viajaba pasaba junto al Muro que separa la franja de Cisjordania de Israel, Bergoglio ordenó detener el vehículo y se bajó del mismo.

La parada no estaba prevista, y según los periodistas que acompañaban al Pontífice, Francisco se detuvo en oración durante unos minutos frente al muro de hormigón, muy cerca de una torre de vigilancia ocupada por un soldado israelí, y rezó tocando la pared y apoyando su frente en el mismo.

El santo padre realizó este gesto inesperado de camino a una misa pública ante miles de personas y después de un encuentro con Abas, quien le habló del "repugnante muro que Israel construyó por la fuerza en nuestra tierra". Los cristianos de Tierra Santa, en su mayor parte palestinos, califican esta separación como "el muro de la vergüenza".

El propio Papa ha tenido que sufrir las dificultades de la construcción de dicho muro, pues después de su viaje por Palestina tendrá que viajar en helicóptero hasta el aeropuerto de Tel Aviv, en lugar de recorrer los apenas ocho kilómetros que separan la ciudad en la que nació Jesús de la Ciudad Santa de Jerusalén.

La edificación de este muro, que Israel reivindica para frenar los atentados, comenzó en 2002 y deberá alcanzar a su término unos 712 kilómetros. La Corte Internacional de Justicia (CIJ) exigió en julio de 2004 su desmantelamiento, al considerar su construcción ilegal.