RESUCITO

RESUCITO

lunes, 12 de mayo de 2014

Mons. Mario Ruiz Navas - La alegría del evangelio para el Ecuador



Mario Ruiz Navas  
Sábado, 10 de mayo, 2014

EL UNIVERSO - Anunciar el evangelio evangélicamente

Solo Dios es santo, fuente de perfección; los santos, como la Luna, reflejan, siempre imperfectamente, la luz de Cristo, Hijo de Dios y hermano nuestro.

Benedicto XVI aparece opacado por la sencillez de Francisco; sencillez, forma visible de humildad. Benedicto, renunciando, manifiesta humildad en forma radical.

El aire del mundo y de la Iglesia se había enturbiado; Benedicto lo percibía –en la conducta también de algunos consagrados– en una centralización, que oscurece la identidad de obispos y de conferencias episcopales, etcétera. Con la libertad del amor y con la indiscutida lucidez de su mente renunció, dejándonos la lección universal: Solo “Jesucristo ayer, hoy y siempre”.

El Concilio Vaticano II había rectificado el sendero que llevaba a confundir: -unidad con uniformidad, -obediencia con renuncia a cooperar con el “superior” en la búsqueda del querer de Dios, -autoridad con pompa y suficiencia, -juicio según ideologías, no según hechos, etcétera. Francisco desde el inicio de su pontificado se compromete, con conducta personal y enseñanza del Evangelio, a seguir el sendero del Concilio.

En la fe cristiana hay pocos dogmas, cuyo núcleo es inmutable. De esos dogmas fluyen enseñanzas, útiles para explicarlos y aplicarlos en las diversas culturas. La Iglesia, para ser fiel a su Señor y su plan de salvación, debe desprenderse de elementos, que ya no sirven a lo fundamental, a pesar de las comprensibles tensiones. El papa Francisco continúa recorriendo el sendero de renovación con los pasos externos y con otros hondos y radicales del magisterio, que se empeña en aplicar: 1) Vestido, residencia, cercanía, lenguaje, sencillez global. 2) Supresión de títulos meramente honorarios. 3) Presentarse como un obispo, el de Roma; hermano que confirma a sus hermanos. 4) Hay una unión bíblica entre a) opción preferencial por los pobres. b) pequeñas comunidades cristianas, en las que todo bautizado pueda actuar. La Iglesia es comunidad de bautizados guiada por pastores. c) liberación del egoísmo y de sus estructuras. “Para descalificar y hasta perseguir” (toda teología de liberación, como si hubiera solo una, se le atribuye a matriz marxista), afirma Francisco.

Francisco afirma (Exhortación Gozo del Evangelio: a) La buena noticia de que Dios es padre y que todos somos hermanos “tiene una inmediata repercusión en la moral, cuyo centro es la caridad”. “Hay una íntima conexión entre evangelización y promoción humana” (Nº 177 y 178). b) La opción por los pobres, pequeñas comunidades y teología de liberación, hacen sospechosos y marginan también a pastores. Francisco reafirma: la opción por los pobres “está implícita en la fe cristológica, en un Dios que, siendo rico, se ha hecho pobre por nosotros”. “La opción por los pobres es una categoría teológica, antes que cultural, socio política, o filosófica”. “No responde a meros análisis sociológicos, a filosofía marxista… cosa que se ha dicho muchas veces para desacreditarla” (Nº 198).

Francisco vuelve a dejar en claro que caridad no es solo limosna; implica: cooperar –para superar las causas estructurales de la pobreza (Nº 189). Un fundamento indispensable para superarlas es la superación del egoísmo. Ya hay oposición porque es fácil confundir fidelidad a Cristo y a su Iglesia con defensa de un statu quo.