MONS. GONZALO LOPEZ M.

MONS. GONZALO LOPEZ M.

jueves, 29 de marzo de 2018

José M. Vidal: El Papa condena a los cristianos mafiosos, que "no tienen nada de cristianos y llevan la muerte en el alma"


José M. Vidal 

Religión Digital 

El Papa Francisco provecha la audiencia en plena Semana Santa, para realzar la importancia del tríduo pascual, núcleo de la vida cristiana. Invita a los padres a lavar los ojos de sus hijos en Pascua, recuerda que "somos pecadores, pero no corruptos" y condena a los mafiosos, "que no som cristianos y llevan la muerte en al alma".

Lectura de la primera carta de Pablo a los Corintios: "Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado. Celebremos la Pascua no con levadura vieja, de corrupción y maldad, sino con los panes ácimos de la sinceridad y la verdad".

Algunas frases de la catequesis del Papa

"Hoy querría detenerme un poco a meditar sobre el tríduo pascual...para profundizar un poco lo que los días más importantes del año litúrgico representan para nosotros"

"Me gustaría hacerles una pregunta. ¿Cuál es la fiesta más importante de nuestra fe? Navidad o Pascua. No oigo bien. La Pascua, porque es la celebración de la muerte y resurrección de Cristo"


"Los cristianos están llamados a vivir los tres días santos como la matriz de su vida"

"Los grandes aocntecimientos de la salvación operados por Cristo"

"En Europa se saluda, diciendo "Cristo ha resucitado"

"Este anuncio, al que conduce al tríduo, es el centro de nuestra fe y de nuestra esperanza. Es el núcleo, es el kerigma que continuamente evangeliza a la Iglesia"

"El único que nos hace renacer de nuevo es Cristo. Y por eso no se debe pagar nada. Porque la justificación es gratuita"

"Ampliar el horizonte. Ésta es nuestra fe, nuestra justificación, el estado de gracia"

"Hemos renacido como criaturas nuevas"

"La justificación de Jesús nos salva de la corrupción. Somos pecadores, pero no corruptos"

"Debo decir algo triste y doloros. Hay cristianos que dicen que Jesús ha resucitado, he sido justificado por él, pero vivo una vida corrupta. Estos cristianos terminarán mal. El cristiano repito es pecador (todos los somos, yo también), pero tenemos la seguridad de que Dios nos perdona. El corrupto hace como si fuese justo, pero al final tiene el corazón podrido"

"Pensemos en los cristianos mafiosos. Estos de cristianos no tienen nada. LLevan la muerte en el alma y la llevan a los demás. Recemos por ellos, para que el Señor toque sus almas"

"Hemos resucitado con Jesús...En pié, con la frente alta"

"En muchos países, en Italia y en mi patria hay la costumbre dde que el día de Pascua se escuchan las campanas, y las mamás y las abuelas llevan a los niños a lavarse los ojos con el agua, con el gua de la vida, para ver las cosas nuevas de Jesús"

"Lavemos esta Pascua los ojos del alma, para ver las cosas buenas y hacer cosas buenas"

"Me estoy alargando demasiado"

"María no se avergonzaba de su hijo, allí al pie de la cruz. Una madre nunca se avergüenza de sus hijos"

"Santa Pascua para todos y os aconsejo que la mañana de Pascua llevéis a los niños al grifo y les hagáis lavar los ojos. Será un signo de la Resurrección"


Texto íntegro del saludo del Papa en español

Queridos hermanos y hermanas:

Los días del Triduo Pascual constituyen la memoria celebrativa del único y gran misterio de la muerte y resurrección de Cristo, y marcan las etapas fundamentales de nuestra fe y de nuestra vocación en el mundo. Estos tres días nos recuerdan los grandes eventos de la salvación realizados por Cristo y nos proyectan a nuestro destino futuro, reforzando nuestro compromiso y testimonio en la historia.

El anuncio de alegría y esperanza que culmina el triduo, nos recuerda que las cosas viejas han pasado y todo ha sido renovado en Cristo, muerto por nuestros pecados y resucitado para nuestra glorificación. Este anuncio es también una llamada a la responsabilidad en la misión, pues renueva en todos los bautizados el sentido de nuestra nueva condición, y nos invita a despojarnos del hombre viejo para vivir como hombres resucitados, que hacen del mundo un espacio nuevo donde ser, gracias a Cristo y con Él, instrumentos de consuelo y esperanza para aquellos que sufren todavía hoy la humillación y la soledad.
***
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica. Dispongámonos a vivir bien este Triduo Santo para que, con la ayuda de la Virgen María, entremos de lleno en el misterio de Cristo muerto y resucitado por nosotros y así dejemos que él trasforme nuestra vida. Antes de terminar quiero desearles a todos los presentes, a sus familias y comunidades una profunda vivencia del Triduo Pascual, y a todos una feliz y Santa Pascua. Que Dios los Bendiga. 

Quiero haceros un pedido a los peregrinos de lengua española, que hacéis tanto barullo lindo. Que tengan el coraje de ir a confesarse estos días. Hagan una buena confesión. Gracias.

martes, 27 de marzo de 2018

Monseñor Romero: Viacrusis - EL PUEBLO CRUCIFICADO


Cuando hablamos del Viacrucis de Monseñor Romero, hablamos no sólo de sus palabras y mensajes tan comprometidos, sino de su vida entera. El Viacrucis de Monseñor Romero tiene sentido y está unido al Viacrucis de Jesús al que siguió fielmente y el Viacrucis del Pueblo al que amó plenamente hasta entregar la Vida.

Con mucha Fe y Convicción Monseñor decía y nos sigue diciendo: “No creo en la muerte sino en la Resurrección”. “Y si me matan Resucitaré en el Pueblo.”

En la Vida martirial tan fiel de Monseñor Romero y en su propia muerte, se manifiesta plenamente la gracia y la fuerza de Jesús Resucitado fuente de nuestra Esperanza y de nuestro compromiso con el Pueblo crucificado.


1ª Estación
JESÚS ES CONDENADO A MUERTE. Lc 23, 1-2.5-6.


“Dios que renuncia a su categoría de Dios, deja la felicidad de su cielo y se viene a hacer hombre, hombre que no anda mencionando sus prerrogativas de Dios, hombre cualquiera -dice la biblia hoy- . Un hombre cualquiera que es amarrado por la autoridad de su tiempo, llevado a los tribunales, ajusticiado. Se me ocurre pensar, cuando san Pablo dice "un hombre cualquiera", esas figuras que ya estamos acostumbrados a ir viendo en nuestros periódicos: el campesino esposado, el campesino torturado, el obrero a quien no se le reconocen sus derechos. Un hombre cualquiera, así se quiso hacer Cristo.” (19, marzo, 1978/1V 81).

2ª Estación
JESÚS CON LA CRUZ A CUESTAS. Jn 19, 17.


“Sentimos en el Cristo de la semana santa con su cruz a cuestas que es el pueblo que va cargando también su cruz. Sentimos en el Cristo de los brazos abiertos y crucificados al pueblo crucificado, pero que desde Cristo, un pueblo que crucificado y humillado encuentra su esperanza.” (19, marzo, 1978/IV 80)

3ª Estación
JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ. Mc 8, 34.


“Cristo no es un ser insensible. Cristo es un hombre de carne y hueso, de nervios y músculos, como nosotros. Un hombre que siente lo que siente alguien cuando lo lleva la Guardia Nacional y lo lleva a ese lugar de tortura.” (1, abril, 1979/N1 246).

4ª Estación
JESÚS ENCUENTRA A SU MADRE. Jn 19, 25-27 Mt. 27, 55.


“La liberación de Cristo, hermanos, es ternura, es amor, es la presencia de una madre bondadosa: María. Y María es el modelo de quienes colaboran con Cristo para la liberación de la tierra y la adquisición del cielo. María en su cántico de acción de gracias proclama las grandezas de Dios y también proclama que Dios desecha el orgullo de los poderosos y enaltece a los humildes.” (24. marzo, 1978/1V 105).

5ª Estación
EL CIRINEO AYUDA A JESÚS. Lc 23. 26.


“Lamentablemente, queridos hermanos somos producto de una educación espiritualista, individualista, donde se nos enseñaba: "procura salvar tu alma y no te importe lo demás". Cómo decíamos al que sufría: "Paciencia que ya vendrá el cielo, aguante". ¡No! No puede ser eso. Eso no es salvar, no es la salvación que Cristo trajo. La salvación que Cristo trae es la salvación de todas las esclavitudes que oprimen al hombre.

Es necesario que el hombre, que vive bajo el signo de tantas opresiones y esclavitudes, el miedo que esclaviza los corazones, la enfermedad que oprime los cuerpos, la tristeza, la preocupación, el terror que oprime nuestra libertad y nuestra vida, rompa todas esas cadenas. Por ahí hay que empezar.” (9, septiembre, 1979/ VII 237).

6ª Estación
LA VERÓNICA LIMPIA EL ROSTRO DE JESÚS. Mt 26, 27.


“Si viéramos que es Cristo el hombre necesitado, el hombre torturado, el hombre prisionero, el asesinado; y en cada figura de hombre, botada tan indignamente por nuestros caminos, descubriríamos a ese Cristo botado, medalla de oro, que recogeríamos con ternura y la besaríamos y nos avergonzaríamos de él.” (16, marzo, 1980/VIII 339).

7ª Estación
JESÚS CAE POR SEGUNDA VEZ. Jn 12, 24.


“Aquí, donde Cristo es carne que sufre. Aquí, donde Cristo es cosa, donde Cristo es persecución, donde Cristo es hombres que duermen en el campo porque no pueden dormir en su casa, donde Cristo es enfermedad que sufre por consecuencia de tantas intemperies y de tantos sufrimientos. Aquí es Cristo con su cruz a cuestas, no meditado en una capilla junto al viacrucis, sino vivido en el pueblo, es Cristo con su cruz camino del Calvario.” (5. marzo, 1978/IV 71).

8ª Estación
JESÚS CONSUELA A LAS MUJERES. Lc 23, 27-28.31.


“El que convive con el Pobre, con el miserable, con el campesino y lo defiende y quiere como Cristo nuestro Señor, predicar la liberación a los Pobres, a los oprimidos, a los prisioneros, a los que sufren, éste es Cristo que está en medio de nosotros.” (23, marzo, 1978/IV 87).

9ª Estación
JESÚS CAE POR TERCERA VEZ. Lc 17, 1-2.


“No está vencido nadie, aunque lo pongan bajo la bota de la opresión y de la represión; el que cree en Cristo sabe que es un vencedor y que la victoria definitiva será de la verdad y de la justicia (23, marzo, 1980NIII 369).

¡Qué bien se identifica Cristo con el sufrimiento de nuestro pueblo! Así parecen clamar muchas chozas, muchos tugurios, muchos en las cárceles y en el sufrimiento, muchos hambrientos de justicia y de paz: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?" No nos ha abandonado. Es la hora en que el Hijo de Dios va pasando con toda su carga de pecados por la obediencia que Dios le pide para poder perdonar esos pecados de la humanidad de donde derivan todas las injusticias, todos los egoísmos.” (8, abril, 1979/VI 259).

10ª Estación
JESÚS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS. Jn 19, 23-24.


“Este es el compromiso de ser cristiano: seguir a Cristo en su encarnación. Y si Cristo es Dios majestuoso que se hace hombre humilde hasta la muerte de los esclavos en una cruz y vive con los pobres, así debe ser nuestra fe cristiana. El cristiano que no quiere vivir ese compromiso de solidaridad con el pobre, no es digno de llamarse cristiano. Cristo nos invita a no tenerle miedo a la persecución porque, créanlo hermanos, el que se compromete con los pobres tiene que correr el mismo destino de los pobres: ser desaparecidos, ser torturados, ser capturados, aparecer cadáveres.” (17, febrero, 1980/VIII 240).

11ª Estación
JESÚS ES CRUCIFICADO. Mc 15, 21.25 Lc 23,33-34.


“Roma crucificaba pero no a sus romanos. Roma crucificaba a los pueblos que dependían de su imperio. Y como Palestina dependía de Roma -Pila tos era el representante de Roma en aquel pueblo oprimido- Cristo tiene que ser humillado como un ser que no merece ni siquiera ciudadanía, muerto, humillado. “(19, marzo, 1978/1V 81).

12ª Estación
JESÚS MUERE EN LA CRUZ. Lc 23, 44-46 Mt. 27, 49-50.


“Mientras miramos a Cristo clavado en la cruz, nos invita la sagrada palabra a descifrar un misterio de actualidad. Si Cristo es el representante de todo el pueblo en sus dolores, en su humillación, en sus miembros acribillados con unos clavos en una cruz, tenemos que descubrir el sufrimiento de nuestro pueblo.

Es nuestro pueblo torturado, nuestro pueblo crucificado, escupido, humillado al que representa Jesucristo nuestro Señor para darle a nuestra situación tan difícil un sentido de redención.” (24, marzo, 1978/IV 103).

13ª Estación
JESÚS ES BAJADO DE LA CRUZ. Mc 15, 43-46 Jn. 19, 25-27.


“María es la expresión de la necesidad de los salvadoreños.

María es la expresión de la angustia de los que están en la cárcel. María es el dolor de las madres que han perdido a sus hijos y nadie les dice dónde están. María es la ternura que busca angustiada una solución.” (24, diciembre, 1978/VI 62).

14ª Estación
Jesús es sepultado. Jn 19, 40-42.

“No pensemos, hermanos, que nuestros muertos se han apartado de nosotros. Su cielo, su recompensa eterna los perfecciona en el amor. Siguen amando las mismas causas por las que murieron. Lo cual quiere decir que en El Salvador esta fuerza liberadora no sólo cuenta con los que van quedando vivos, sino que cuenta con todos aquellos que han querido matar y que están más presentes que antes en este proceso del pueblo.” (2. marzo, 1980/ VIII 295).

15ª Estación
JESÚS RESUCITA. Mt, 28,1-7.


La palabra de Dios nos dice: “La madrugada del primer día de la semana, fueron María Magdalena y la otra María a visitar el sepulcro. De repente se produjo un temblor… y un Ángel les dijo: Ustedes no teman. Sé que buscan a Jesús, el crucificado. No está aquí; ha resucitado. Acérquense al lugar donde Yacía. Y ahora vayan pronto a decir a sus discípulos que ha resucitado... ”


P A L A B R A S   D E   M O N S E Ñ O R   R O M E R O


“La palabra queda. Y este es el gran consuelo del que predica. Mi voz desaparecerá, pero mi palabra que es Cristo, quedará en los corazones de los que hayan querido acoger” (3/12/1978)

“Ante un mundo que necesita transformaciones sociales evidentes, ¿cómo no le vamos a pedir a los Cristianos que encarnen la justicia del Cristianismos, que la vivan en sus hogares y en su vida, que traten de ser agentes de cambio, que traten de ser hombres y mujeres nuevos?”. “Si me matan resucitaré en el Pueblo”.

El martirio: Signo de Esperanza.

1.- Mns Romero no sólo dio la vida y es mártir por el día que lo asesinaron, por su compromiso por los pobres y por la justicia del Reino de Dios. Él mismo nos dice que el martirio no sólo es que le quiten a uno la vida, sino que el martirio es dar la vida cada día.

2. -Mns. Romero nos dice: Los sacerdotes mártires son el testimonio de una iglesia encarnada en los problemas del pueblo. El que se compromete con los pobres tiene que correr el mismo destino de los pobres. Y en El Salvador ya sabemos lo que significa el destino de los pobres: Ser desaparecidos, ser torturados, ser capturados y aparecer cadáveres. A quienes caen en la lucha, con tal que sea con sincero amor al pueblo y en busca de una verdadera liberación, debemos considerarlos siempre presentes entre nosotros.

3.- La Resurrección de Mns Romero con Jesús y la Resurrección por la causa por la que dio la vida. Lo que decíamos de Jesús, se aplica a sus seguidores, en particular a Mns. Romero. No sólo resucita Mns. Romero como persona a nivel iglesia, sino también resucita su proyecto de vida, la causa por la que dio la vida, el Proyecto del Reino de Dios en nuestros tiempos. Pero no sólo resucita Mns. Romero y su proyecto, sino que al canonizarlo, también se reconoce el Martirio de todos los que como él han entregado la vida estos años al servicio del Pueblo, al servicio de la Justicia en el compromiso con los más pobres.

4.– El Martirio es signo de Esperanza porque nos muestra la Gracia de Dios que da fuerza a nuestra debilidad humana para enfrentar los peligros y aun la muerte para mantenerse fieles en el amor a Jesús y al Pueblo. El Martirio es signo de Esperanza porque es la prueba mayor del amor hasta entregar la Vida y porque está unida a la Resurrección de Jesús que quiere que tengamos Vida y Vida en abundancia.

NOTA

El original de este Viacrucis es de ‘Equipo Maíz’, San Salvador.

La Introducción, la Estación 15 y la conclusión son aportes desde las CEB de Nicaragua. Arnaldo Zenteno.

viernes, 23 de marzo de 2018

Padre Pedro Pierre: VIVIENTE IGLESIA DE LOS POBRES



Pedro Pierre
La Iglesia de los Pobres nació del deseo del papa Juan 23, en vísperas del Concilio católico realizado en el Vaticano hace poco más de 50 años. Esta Iglesia de los Pobres fue confirmada por los obispos latinoamericanos en su reunión de Medellín en 1986. Sus principales promotores son las Comunidades Eclesiales de Base, conformadas por cristianos de los sectores populares del campo y la ciudad. Siguen vivas en todo el continente a pesar de no tener mucho apoyo los sacerdotes y obispos. Se sienten identificadas con el papa Francisco por su sencilla y su cercanía con todos, su solidaridad con los más atropellados, su defensa de la Casa común, sus denuncias proféticas del sistema capitalistas, sus propósitos de cambios de la misma Iglesia católica.

Las Comunidades Eclesiales de Base nacieron en Brasil en los años ’50 del siglo pasado. Aunque minoritarias, son muy activas en todos los países del continente. Tienen sus coordinaciones y reuniones nacionales, sus encuentros latinoamericanos cada cuatro años desde 1980, su articulación continental en México, su coordinación con el CELAM (Consejo Episcopal Latina Americano), su escuela virtual de formación.

Al principio de este mes la articulación continental y los asesores nacionales de las Comunidades Eclesiales de Base tuvimos en Bogotá una reunión para compartir experiencias, analizar la realidad socio-política, económica y religiosa del continente y delinear orientaciones y tareas que plantean los grandes retos actuales. Confirmamos sus características: seguimiento de Jesucristo y prioridad del Reino de Dios, centralidad de la Palabra de Dios, espiritualidad liberadora, opción por los pobres y sus causas, y compromisos por transformaciones personales, colectivas y estructurales.

A pesar de las limitaciones y dificultades, continúa la esperanza sembrada por Jesús de Nazaret: “¡No temas, pequeño rebaño, por al Padre le ha parecido bien revelarte las cosas del Reino de Dios!”, porque “¡Del nuevo milenio, los pobres son la Buena Nueva!”

miércoles, 21 de marzo de 2018

Leonardo Boff - San José: santo de los sin nombre, de los sin-poder y de los obreros


Leonardo Boff

Junto a los cuatro evangelios (Mateo, Marcos, Lucas y Juan) que representan la inteligencia de la fe, pues son verdaderas teologías acerca de la figura de Jesús, existe una vasta literatura apócrifa (textos no reconocidos oficialmente) que llevan también, entre otros, el nombre de evangelio, como el Evangelio de Pedro, el Evangelio de María Magdalena y la Historia de José, el Carpintero, que vamos a comentar. No han sido aceptados oficialmente porque no se encuadraban en la ortodoxia dominante en los siglos II y III cuando surgió la mayoría de ellos. Obedecen a la lógica del imaginario y llenan el vacío de informaciones de los evangelios, especialmente acerca de la vida oculta de Jesús. Pero han sido de gran importancia para el arte, especialmente en el Renacimiento y en general en la cultura popular. La propia teología hoy, con nuevas hermenéuticas, los valora.

Este apócrifo, La historia de José, el carpintero (edición de Vozes 1990), es rico en informaciones sobre Jesús y José. En realidad se trata de una larga narración que Jesús hace a los apóstoles sobre su padre José. Jesus la inicia así: «Ahora escuchad: voy a narraros la vida de mi padre José, el bendito anciano carpintero».

Y Jesús cuenta que José era un carpintero, viudo, con 6 hijos, cuatro hombres (Santiago, José, Simón y Judas) y dos mujeres (Lisia y Lidia). «Ese José es mi padre según la carne, con quien se unió, como consorte, mi madre María».

Narra la perturbación de José al encontrar a María embarazada sin su participación. Narra también el nacimiento de Jesús en Belén, la huida a Egipto y la vuelta a Galilea. Termina diciendo: «Mi padre José, el anciano bendito, siguió ejerciendo la profesión de carpintero y así con el trabajo de sus manos pudimos mantenernos. Nunca se podrá decir de él que comió su pan sin trabajar».

Referiéndose a sí mismo, Jesús dice: «Yo por mi parte llamaba a María ‘mi madre’ y a José ‘mi padre’. Les obedecía en todo lo que me ordenaban sin permitirme jamás replicarles una palabra. Al contrario, los trataba siempre con gran cariño».

Continuando, Jesús cuenta que José se casó por primera vez cuando tenía 40 años. Estuvo casado 49 años hasta la muerte de la esposa. Tenía entonces por lo tanto 89 años. Estuvo un año viudo. Desde los esponsales con María hasta el nacimiento de Jesús habrían pasado 3 años. José tendría, pues, 93 años. Estuvo casado con María 18 años. Sumando todo, habría muerto con 111 años.

Después, con detalles, narra que su padre «perdió las ganas de comer y de beber; sintió que perdía la habilidad para desempeñar su oficio». Al acercarse la muerte, José se lamenta profiriendo once ayes. En ese momento Jesús entra en el aposento y se revela como gran consolador. Dice: «Salve, José, mi querido padre, anciano bondadoso y bendito». A lo que José responde: «Salve, mil veces, querido hijo. Al oír tu voz, mi alma recobró su tranquilidad». Enseguida, José recuerda momentos de su vida con María y con Jesús; hasta recuerda el hecho de «haberle tirado de la oreja y amonestado: ‘se prudente, hijo mío’» porque en la escuela hacía travesuras y provocaba al rabino.

Jesús entonces les hace esta confidencia: «Cuando mi padre dijo estas palabras, no pude contener las lágrimas y empecé a llorar, viendo que la muerte se iba apoderando de él». «Yo, mis queridos apóstoles, me puse en su cabecera y mi madre a sus pies… durante mucho tiempo tomé sus manos y sus pies. Él me miraba, suplicando que no lo abandonásemos. Puse mi mano sobre su pecho y sentí que su alma ya había subido a su garganta para dejar el cuerpo».

Viendo que la muerte tardaba en llegar, Jesús hizo una oración fuerte al Padre: «Padre mío misericordioso, Padre de la verdad, ojo que ve y oído que escucha, escúchame: Soy tu hijo querido; te pido por mi padre José, obra de tus manos… Sé misericordioso con el alma de mi padre José, cuando vaya a reposar en tus manos, pues ese es el momento en que más necesita de tu misericordia». «Después él exhaló el espíritu y yo le besé; me eché sobre el cuerpo de mi padre José… cerré sus ojos, cerré su boca y me levanté para contemplarlo». José acababa de fallecer.

En el entierro Jesús hace esta otra confidencia a los apóstoles: “no me contuve y me eché sobre su cuerpo y lloré largamente”. Termina haciendo un balance de la vida de su padre José:

“Su vida fue de 111 años. Al cabo de tanto tiempo no tenía ni un solo diente cariado y su vista no se había debilitado. Toda su apariencia era semejante a la de un niño. Nunca sufrió una indisposición física. Trabajó continuamente en su oficio de carpintero hasta el día en que le sobrevino la enfermedad que lo llevaría a la sepultura”.

Al terminar su relato, Jesús deja el siguiente mandato: “Cuando seáis revestidos de mi fuerza y recibáis el Espíritu Paráclito y seáis enviados a predicar el evangelio, predicad también sobre mi querido padre José”. El libro que escribí sobre San José, tras 20 años de investigación, quiere responder a este mandato de Jesús.

A decir verdad, José permaneció casi olvidado por la Iglesia oficial. Pero el pueblo guardó su memoria, poniendo el nombre de José a sus hijos e hijas, a ciudades, calles y escuelas. Él es el símbolo de los sin nombre, de los sin poder, de los obreros y de la Iglesia de los anónimos.

miércoles, 14 de marzo de 2018

Padre Pedro Pierre - EL PAPA FRANCISCO: YA 5 AÑOS


Padre Pedro Pierre


Dentro de pocas semanas el papa Francisco tendrá 5 años a la cabeza de la Iglesia católica. ¡Cuántas novedades inesperadas! Después de más de 30 años de ‘invierno eclesial’ surgió una nueva primavera. Las y los que hemos optado por una Iglesia centrada en el mensaje de Jesús, en la construcción de un mundo de fraternidad y de justicia, en la defensa de los pobres, en la dimensión socio-política de la fe, en la promoción del medio ambiente, en la sencillez de vida… nos sentimos confirmados. Además su origen sudamericana nos lo hace más cercano todavía, por inspirarse de las decisivas reuniones de los obispos latinoamericanos, particularmente las realizadas en Medellín (Colombia, 1968) que buscó aplicar el Concilio Vaticano 2° a nuestra realidad, y la de Aparecida (Brasil, 2007) que confirmó el camino trazado de ‘una Iglesia pobre para los pobres’.

Su breve saludo después de ser elegido papa ya marcaba un cambio sorprendente en la manera acostumbrada de presentarse. Su saludo con un “buenas noches” y su despedida con un “que descansen” era la señal de un claro deseo de diálogo y cercanía entre él y la cristiandad en general. Luego al presentarse sin más como el “obispo de Roma” revelaba un nuevo modelo de ser papa entre muchos hermanos. Al adoptar el nombre de “Francisco”, relacionándolo principalmente con Francisco de Asís, nos remitía a lo simple, profundo y desafiante que es el Evangelio. Finalmente al decir brevemente a los presentes que lo esencial de la buena nueva de Jesús era la fraternidad universal, les pidió que lo “bendijeran” antes que él les diera su bendición: demostraba así que una nueva misión del papado estaba comenzando en la Iglesia católica.

Estas primeras señales no han defraudado ni a los católicos ni a muchos hombres y mujeres de buena voluntad en el mundo entero. Que el papa Francisco siga abriendo caminos a los que buscan un sentido a su vida, una dirección a su fe y una esperanza en sus sufrimientos. ¡Larga vida, papa hermano!

domingo, 11 de marzo de 2018

Fray Marcos Rodríguez: ESTOY SALVADO. NADIE TIENE QUE VENIR A SALVARME DESDE FUERA


Fray Marcos Rodríguez

 Jn 3, 14-21

Dios”. Nicodemo le responde: eso es imposible. Jesús insiste: “El que no nazca del agua y del espíritu no puede entrar en el Reino de Dios; lo que nace de la carne es carne, lo que nace del espíritu es espíritu”. ¿Cómo puede ser eso? Comienza el discurso que hemos leído.

El domingo pasado, Jesús arremetió contra el culto que se desarrollaba en el templo. Hoy arremete contra la manera de interpretar la Ley que tienen los fariseos. En ambos casos se trata de instituciones antiguas, vacías de contenido, que hay que sustituir. No se trata de una nueva interpretación, (es lo que busca Nicodemo) sino de algo completamente distinto: hay que nacer de nuevo. No debemos pensar en discursos pronunciados por Jesús. Jn pone en boca de Jesús una cristología propia de finales del s. I.

Lo mismo que Moisés levantó la serpiente. Lo que hizo Moisés es recordar al dios egipcio Ranenutet (representado por una serpiente). Su Dios le manda construir la imagen de otro dios. Es imprescindible saber que el dios egipcio era a la vez veneno y antídoto; muerte y vida; opresión y salvación. Al ser crucificado, Jesús representa a la vez, muerte y vida, humillación y exaltación. Al decir “levantado”, va más allá de una alusión a la serpiente. La cruz es manifestación de la lealtad de Dios. Es la exaltación de Jesús.

Para que todo el que lo haga objeto de su adhesión (crea) tenga Vida definitiva. "Vida definitiva" Denota la calidad de vida propia del estadio definitivo. Traducir por "eterna", empobrece el significado, por insistir solo en la duración y no en la calidad. La consecuencia de “ser levantado en alto”, es alcanzar plenitud de Vida. El Espíritu que nos comunicará será la fuente de verdadera Vida para todos los que le acepten.

Demostró Dios su amor al mundo. El amor se hizo visible en un acto. No se dirige solo a los cristianos, sino al mundo. Jesús es el don de Dios a la humanidad. "Dar a su Hijo" no se refiere, aquí, sólo a la encarnación, sino a la crucifixión. Para Juan, Jesús es enviado al mundo. Para los sinópticos, a Israel. La salvación está destinada a todos. No solo al pueblo elegido, sino a todas las naciones. Se acabaron los privilegios. La Vida del Espíritu se ofrece a todos. Este evangelio se escribió a finales del s. I.

El que le presta adhesión no tendrá sentencia; el que se la niega, ya tiene la sentencia. No hay lugar para la indiferen­cia. La sentencia negativa o positiva, no es consecuencia de un acto de Dios. Es el resultado de una actitud por parte del hombre. Si comprendiéramos bien este versículo, cambiaría todo el modo de entender la moral. Desde la visión farisaica (y la nuestra), Dios juzgaba a los hombres después de ver sus acciones. Si eran conforme a la Ley, los salvaba, si eran contrarias a la Ley, los condenaba. Dios es justicia. Todo está siempre en equilibrio. Cada acto del hombre, le coloca en su sitio.

Los hombres han preferido las tinieblas a la luz. "Su modo de obrar" denota el proceder habitual, no un acto puntual. En el prólogo se nos había dicho: "y la Vida era la luz de los hombres". No es la luz la que da Vida (como maestro), sino al revés: es la Vida la que te iluminará. Sin Vida no se puede aceptar la luz. La falta de Vida lleva consigo el rechazo de la luz. Mantener una relación con Dios desde la Ley, desde lo externo, sin Vida, es mantener la relación de injusticia en que están los dirigentes religiosos. El que oprime al hombre no puede aceptar la luz. La adhesión a Jesús exige salir de la situación de opresión.

El que obra con bajeza... El que practica la lealtad. "Obra con bajeza (practicar lo malo), se opone a “practicar la lealtad”. "Hacer la verdad" es un semitismo que utiliza Juan, y lo opuesto es "hacer la falsedad". El que es cómplice de la muerte no aguanta la Vida. La considera como una agresión. No se eligen las tinieblas por el valor que puedan tener en sí, sino por odio a la luz. No son las doctrinas (luz) las que separan de Dios, sino la conduc­ta (Vida). Quién con su modo de obrar daña al hombre, se opone al amor-vida. Rechazando la luz, cree poder continuar haciendo el mal sin ser descubierto.

Practicar la lealtad es lo contrario de obrar con bajeza. Equivale a hacer lo que es bueno para el hombre. Al emplear "lealtad" nos está diciendo que el amor no es algo teórico, sino práctico. La Vida es anterior a la luz. El acercamiento a la luz, se hace por amor a la luz, no para que se vean las obras. Las que son "realizadas en unión con Dios" no son obras hechas según Dios, sino algo más: Obras en las que, con la actividad del hombre, se ve la de Dios revelando su gloria-amor. Creer va unido a las obras buenas. La incredulidad acompaña a las malas.

En el trozo del discurso que acabamos de analizar nos encontramos con los aspectos más originales de la salvación ofrecida por Jesús según este evangelio: 1) La salvación es Vida. 2) Viene de Dios que es VIDA. 3) Es don gratuito e incondicional. 4) Es absoluto, no una alternativa a la condenación. 5) Exige la adhesión a Jesús. 6) Se manifiestas en las obras. Cada uno de estos puntos nos tendría que advertir de los errores en que caemos a la hora de hablar de esa salvación. Tendemos a esperar de Dios una salvación raquítica.

Hablar de salvación, es plantearse el sentido último de la vida. Sería desplegar las más elevadas posibilidades humanas. El término “salvación” tiene connotación negativa y eso es muy peligroso a la hora de entender el evangelio. El pensar en la salvación en términos negativos ha paralizado nuestro desarrollo. Hemos creído que, si elimino el pecado, estoy salvado. Salvarse no es evitar la condenación. La salvación es siempre positiva; sería llevarnos a una plenitud de ser, llevando al límite las posibilidades de nuestro verdadero ser.

La salvación no me viene de fuera. La salvación surge de lo hondo de mi ser. Desde ahí, Dios presencia y posibilita mi plenitud. Hay que tener muy claro que me salva totalmente Dios y me salvo totalmente yo. La acción de Dios y la del hombre, ni se suman, ni se restan, ni se interfieren, porque son de naturaleza distinta. "Dios que te creó sin ti, no te salvará sin ti" (Agustín). Todo lo que depende de Dios ya está hecho. Mi salvación depende solo de mí.

La conciencia que tenemos de que Dios puede no salvarme, es prueba de que esperamos una salvación equivocada. Queremos que Dios nos libere del sufrimiento, la enfermedad, la muerte… Todo eso forma parte de nuestra condición de criaturas y es inherente a nuestro ser. Ni siquiera Dios puede hacer que sigamos siendo criaturas sin limitacio­nes. Buscar la salvación por ahí es un error garrafal. La salvación tiene que realizarse a pesar de mis limitaciones.

La salvación no es cambiar lo que soy ni añadir nada a lo que ya soy. Es una toma de conciencia de lo que en realidad soy, y vivir en esa conciencia. Es descubrir el tesoro que está escondido dentro de mí y disfrutar de él. “La vida eterna consiste en que te conozcan a ti, único Dios verdadero y a tu enviado Jesucristo”. Se trata de “conocer”.


Meditación

Hay que nacer de nuevo.
Somos fruto de la evolución de la carne.
Yo no he nacido como ser espiritual.
Tengo la capacidad de llegar a serlo,
pero debo desplegar esa capacidad que se me ha dado.
Si no la despliego, me quedaré en la carne.