MONS. GONZALO LOPEZ M.

MONS. GONZALO LOPEZ M.

viernes, 20 de julio de 2018

Padre Pedro Pierre: ¿EN CUÁL TRINCHERA ESTÁS?


Padre Pedro Pierre

La historia de cada país está atravesada, según la época, por corrientes políticas definidas. América Latina, después de la colonización española, ha sido dominada mayoritariamente por gobiernos capitalistas que no han sido más que la continuidad colonialista. Una muy minoría de ricos ha gobernado en función sus intereses financieros.

Pero ciertas épocas han sido llamadas revolucionarios porque se buscó sacudir este yugo opresor. En Ecuador estas épocas han sido tres: la revolución alfarista, la revolución juliana y, recientemente, la revolución ciudadana. Sin embargo, la corriente capitalista ha logrado restablecerse. Es lo que está sucediendo en este momento en nuestro país, como fue el caso en la mayoría de los países latinoamericanos. Los únicos países que se mantienen en una línea revolucionaria son Cuba, Venezuela y Bolivia. Estos siguen duramente castigados por los países capitalistas hegemónicos como son Estados Unidos y Europa.

Desde unos 50 años varios de nuestros países, además de Cuba y Venezuela, lograron experiencias revolucionarias: la más significativa fue la de Nicaragua donde la participación los cristianos fue significativa. Otros países que lo intentaron fueron Chile, la Isla Granada, Honduras, Paraguay, Argentina, Brasil, Uruguay y Ecuador. En todos estos países, la jerarquía católica, salvo pocas excepciones, estuvo contraria a los gobiernos revolucionarios, a pesar de que lograron grandes avances a favor de los sectores pobres.

Actualmente los ciudadanos ecuatorianos estamos ubicados aunque no lo queramos reconocer: o estamos a favor de la restauración capitalista o estamos a favor del perfeccionamiento de la revolución ciudadana o nos consideramos indiferentes o sin opción política. En este último caso no es más que complicidad con la restauración capitalista. Los cristianos a quienes Jesús invitó a ser “sal, luz y fermento” a partir de nuestra solidaridad con los pobres, también hemos optado. Para todos la pregunta es: ¿Cuál es nuestra trinchera para construir desde allí un país más justo e igualitario?

jueves, 19 de julio de 2018

Francisco a los jóvenes de las Antillas: "El amor tiene fuerza propia, el amor no termina nunca"


(RD/Agencias)

El papa Francisco recomendó hoy a los jóvenes de las Antillas que empleen "toda la fuerza de la juventud para transformar" la familia del Caribe, en un mensaje a la Asamblea Juvenil de la Conferencia Episcopal de esa región.

El pontífice explicó que los jóvenes de la Conferencia Episcopal de las Antillas tienen como objetivo "transformar la familia del Caribe" durante la asamblea que celebran hasta el 23 de julio en la capital de la isla de Martinica, Fort-de-France.

Lindo trabajito. Se ve que tienen garra y quieren luchar. Sigan adelante", señaló el papa en un mensaje de vídeo, cuyo contenido fue difundido hoy por la Santa Sede.

"Es un tema desafiante, ustedes son jóvenes, pero me pregunto: ¿Son jóvenes o jóvenes envejecidos? Si son jóvenes envejecidos no van a poder hacer nada. Tienen que ser jóvenes 'jóvenes'. Con toda la fuerza de la juventud para transformar", apuntó.

Para ese objetivo, les invitó a "saber comprender" su exhortación postsinodal sobre la familia, "Amoris Laetitia" (2016), que les marcará "las pautas de progresión".

Por otro lado el papa argentino señaló que "no se puede mirar al mañana sin mirar al ayer", pues la familia es heredada por los jóvenes de los mayores, refirió.

"Ustedes reciben historia de ayer, reciben tradiciones de ayer. Ustedes tienen raíces (...): no se puede hacer nada en el presente ni en el futuro si no estás arraigado en el pasado, en tu historia, en tu cultura, en tu familia", consideró.

https://twitter.com/vaticannews_es/status/1018525899552063488?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1018525899552063488&ref_url=http%3A%2F%2Fwww.periodistadigital.com%2Freligion%2Fvaticano%2F2018%2F07%2F15%2Ffrancisco-a-los-jovenes-el-amor-tiene-fuerza-propia-el-amor-no-termina-nunca-religion-iglesia-dios-jesus-pap-franciasoc-fe-amor-raices-familia-frutos.shtml
 

Texto íntegro del mensaje papal

Saludo con afecto a ustedes los jóvenes que quieren transformar la familia del Caribe. Lindo trabajito. Se ve que tienen garra y quieren luchar. Sigan adelante.

Es un tema desafiante, ustedes son jóvenes, pero me pregunto: ¿Son jóvenes o jóvenes envejecidos? Porque si son jóvenes envejecidos no van a poder hacer nada.

Tienen que ser jóvenes "jóvenes". Con toda la fuerza de la juventud para transformar. Y lo primero que tienen que hacer es ver si se "instalaron". No, si están instalados la cosa no va. Tienen que desinstalarse los que están instalados, y empezar a luchar.

Ustedes quieren transformar, quieren llevar adelante y han hecho suyas las directivas de la Exhortación post-Sinodal sobre la familia para llevar adelante la familia, para transformar la familia del Caribe. Llevarla adelante hoy para mañana, o sea, en el presente para el futuro. Y hoy, ustedes, para entender el presente tienen que saber describirla, saberla comprender para enfrentar el mañana. Y en el camino de hoy a mañana necesitan de la doctrina sobre la familia y la tienen en el capítulo cuarto de la Exhortación: ahí está el núcleo. Estúdienlo. Véanlo y van a tener las pautas de progresión. Pero hoy y mañana. Nos queda el ayer.

No se puede mirar al mañana sin mirar al ayer. No se puede mirar el futuro sin reflexionar sobre el pasado. Ustedes se preparan para transformar algo que les fue dado por sus mayores. Ustedes reciben historia de ayer, reciben tradiciones de ayer. Ustedes tienen raíces y sobre esto quiero detenerme un minutito: no se puede hacer nada en el presente ni en el futuro si no estás arraigado en el pasado, en tu historia, en tu cultura, en tu familia; si no tenés las raíces bien metidas adentro. De la raíz te va a venir la fuerza para seguir adelante.


Todos nosotros y ustedes no fuimos fabricados en un laboratorio, tenemos esa historia, esas raíces. Y lo que hagamos, los frutos que demos, la belleza que podamos hacer en adelante, vienen de esas raíces.

Un poeta termina su gran poema con este verso: «Todo lo que el árbol tiene de florido, le viene de lo que tiene soterrado». Miren hacia atrás también para tener raíces, miren a sus abuelos, miren a sus viejos y hablen con ellos, y tomen eso y lo llevan adelante. Transformado, pero ahí van a tener las raíces, la fuerza para transformar la familia. Es una tensión transformante. No se puede transformar sin tensión.

Les dije que el núcleo de Amoris laetitia era el capítulo cuarto. Cómo vivir el amor.

Cómo vivir el amor de la familia. Hablen entre ustedes sobre el capítulo cuarto. Ahí van a tener mucha fuerza para seguir adelante y hacer la transformación. Y no se olviden una cosa: que el amor tiene fuerza propia. El amor tiene fuerza propia. Y el amor no termina nunca. San Pablo dice: «La fe y la esperanza acabarán cuando ya estemos con el Señor, en cambio el amor seguirá con el Señor» (cf. 1 Co 13,13). Ustedes están transformando algo que es para toda la eternidad. Esa fuerza propia que quedará para siempre. Lindo trabajito se han puesto a hacer. Sigan adelante. Que Dios los bendiga, rezo por ustedes y por favor, no se olviden de rezar por mí. Adiós.

 

miércoles, 18 de julio de 2018

Padre Pedro Pierre: DECIDIDOS NEGATIVAMENTE


Padre Pedro Pierre

Cuando optamos por un estilo de vida personal, por nuestra manera de relacionarnos o por cierto modelo de sociedad, es muy importante estar claros sobre lo que no queremos. Parece que cuando nos decidimos negativamente, nos llama más la atención… Por ejemplo damos más importancia a los 10 mandamientos del Antiguo Testamento de la Biblia redactados negativamente, que a las 8 Bienaventuranzas o Caminos de la felicidad de Jesús. En la situación actual tres me parecen ser las opciones negativas que debemos tomar: ser anticapitalistas, antiimperialistas y antiindividualistas.

Hace 100 años, Carlos Marx, el primero, sistematizó la perversidad del sistema capitalista describiendo cómo el lucro desmedido y las ganancias sin límite ni moral son las dos ruedas sin frenos del capitalismo ahora globalizado. Pero no hace falta haber leído Marx para darse cuenta de esto: la Biblia, Jesús, san Pablo y los papas lo denunciaron a lo largo de 3,000 años. Y seguimos tan fácilmente poner primero el dinero en nuestras grandes líneas de vida personal, familiar, profesional, social y religiosa.

En nuestro tiempo están muy evidentes los desastres que causan las grandes multinacionales del comercio, de la información, de los medicamentos y de las armas, para limitarnos a estas cuatro ‘bestias apocalípticas’ que llevan irremediablemente a la muerte la naturaleza y millones de personas. El problema es que caemos muy fácilmente en la complicidad. ¿Cuándo aprenderemos a decir ‘no’?

Lastimosamente parece que somos naturalmente individualistas. Conocemos el dicho: “¡Primero yo, segundo yo y tercero yo!”. ¿Cuándo buscaremos ser organizados, a lo menos ‘como los animales!’?

¿Nos hemos dados cuenta que con nuestras actitudes financieras, mercantilistas e individualistas colaboramos muy eficazmente al empobrecimiento de nuestros hermanos y a la destrucción de la naturaleza? Seamos decididamente negativos y decididos negativamente a vivir de manera humanista, fraternal y organizada, porque son más eficaces “las protestas con propuestas”.

domingo, 1 de julio de 2018

Juan Masiá, sj: "Estar a favor de la eutanasia no es ser anti-vida"


Juan Masiá, sj
RELIGIÓN DIGITAL

Escribir sobre este tema no apetece. Dirán: "ya está muy visto". Pero se repiten los malentendidos cada vez que se debate sobre regular el buen morir y la necesidad de legislarlo. Hay que aclarar la cuestión y divulgar la aclaración. De momento, cinco puntos:

1. Estar en contra de la regulación no significa ser pro-vida. Estar a favor no es ser anti-vida. (Como tampoco ser católico significa votar a determinado partido, ni la opinión de dicho partido representa la ética católica).

2. El buen morir respetando la dignidad de la persona (que puede conllevar a veces una solicitud de eutanasia justa) no se debe confundir con la eutanasia irresponsable.

3. Una eutanasia justa (cumplidas las condiciones de respeto a la dignidad y libertad de la persona) no se puede equiparar con el homicidio, como tampoco puede ni debe llamarse suicidio al asumir responsable y libremente la propia muerte.

4. La opción responsable por una eutanasia justa no significa optar por la muerte y contra la vida, sino elegir cómo vivir cuando se muere (How to live while dying, R. McCormick).

No se debe llamar a esa opción "muerte digna", sino respeto de la dignidad en el proceso de morir.

Por eso sería deseable una legislación sobre buen morir, como título general, que incluyera en determinados casos particulares las condiciones para que una solicitud de eutanasia sea justa y aiutónoma y pueda llamarse "buen morir responsable de la persona digna hasta el final". (Véase el estudio Humanizar el proceso de morir. Ética de la asistencia en el morir, Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, Comisión interprovincial, Madrid, 2007).


5. En los debates sobre regularización legislativa no debería plantearse el tema del recurso a paliativos como si fuera un dilema entre paliativos y eutanasia. Hay que garantizar, ante todo, el acceso equitativo al uso de paliativos, así como el de la sedación terminal debidamente consentida y protocolizada. Pero, eso supuesto, teniendo en cuenta las situaciones de solicitud de eutanasia, habrá que garantizar las condiciones para que sea justa, es decir, "buen morir responsable de la persona digna".

Hace ya años que, con la guía de pioneros de la bioética católica en nuestro país (como Javier Gafo SJ y Francesc Abel SJ), se venían debatiendo y estudiando profesionalmente estas cuestiones con la colaboración de la Cátedra de Bioética de la U.P. Comillas, en Madrid, y en el Instituto Borja de Bioética, en Cataluña. Me permito remitir a mi ensayo de divulgación Cuidar la vida. Debates bioéticos, Herder, Barcelona 2012, del que tomo la cita siguiente del Informe del Instituto Borja (que fue un hito significativo en el giro del debate desde el doble punto de vista de una ética civil y religiosa):

"Presupuesta la apuesta por la vida de toda persona, con la debida atención sociosanitaria y la exigencia de asumirla responsablemente como un don, pero teniendo en cuenta aquellas situaciones en que la vida se percibe solo como carga en la espera dolorosa y agónica de la muerte, hay que reflexionar sobre las condiciones médicas, legales y éticas para la protección del buen recorrido del proceso de morir en los diversos casos, incluidos aquellos de solicitud de eutanasia justa".

Dice así el citado Informe:

"Lucidez y responsabilidad en el ultimo acto de la vida pueden significar una firme decisión de anticipar la muerte ante su irremediable proximidad y la pérdida extrema y significativa de calidad de vida. En estas situaciones se debe plantear la posibilidad de prestar ayuda sanitaria para el bien morir, especialmente si ello significa apoyar una actitud madura que concierne al sentido global de la vida y de la muerte".