RESUCITO

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domingo, 22 de mayo de 2016

Democracia inconclusa



Padre Pedro Pierre

La destitución de la presidenta brasileña por las asambleas de diputados y senadores nos deja un sabor amargo. Es el fruto de una gran manipulación de los medios de comunicación que están en manos de los grandes terratenientes, de los dueños de las mayores empresas nacionales e internacionales y de los propietarios y accionistas de los bancos. Han logrado que cayera un gobierno elegido fuera de su clase pudiente que trabajaba por los intereses de las clases medianas y pobres. El Gobierno de Estados Unidos, tan pronto a intervenir, ha guardado un silencio total: está claro que este golpe beneficia también sus intereses.

No es el primer golpe de esta clase en nuestro continente. Están Honduras, Paraguay y, de alguna manera, Argentina. ¿Cuál va a ser el próximo país a caer? La guerra económica y mediática arrecia en Venezuela. Y se la está fomentando en Bolivia y Ecuador. Todo esto nos demuestra que la democracia no funciona porque no está al servicio de los pobres, como debería ser. Lo vemos con las grandes instituciones como la ONU, la OMC… Ni hablar de los grandes bancos internacionales dizque fundados para sacar al mundo de la miseria y la pobreza, que no dejan de crecer. Los actuales escándalos en los paraísos fiscales los está demostrando fehacientemente.

La palabra democracia es el sueño de la humanidad: significa ‘el pueblo se gobierna’. Fueron los griegos, hace 2.500 años, que inventaron la palabra para que los dictadores o reyes no gobernaron solos, sino consultando y respetando el aviso de sus ciudadanos; el problema en esa época era que los esclavos eran excluidos y representaban la inmensa mayoría de la población. Otro país donde hace unos 8 siglos los reyes tenían que respetar “la oposición de su majestad” fue Inglaterra. Luego con la Revolución Francesa se pusieron poco a poco en marcha los sistemas democráticos mediante las elecciones: “la mayoría de la población manda a través de sus representantes elegidos”. Nuestro continente Abya Yala tuvo, antes de ser arrasado por las invasiones europeas, inventó el gobierno por consenso, establecido en la utopía del Bien Vivir, que facilite una mayor participación e influencia del pueblo.

¿Dónde está la falla? Viene de 2 falencias. Primero, la de los ricos o propietarios (terratenientes, empresarios y banqueros) que hacen todo lo posible para que no funcione la democracia, porque perderían dinero, poder y privilegios: Hecha la ley, hecha la trampa. Proviene también de la inmensa mayoría de la gente que no se organiza como pueblo, no adquiere una conciencia crítica de la realidad y así no puede tomar los correctivos necesarios para aumentar su poder de participación y decisión en todos los ámbitos. La democracia está inconclusa.

En ese sentido, el papa Francisco nos está provocando a vivir mejor la democracia. Sus palabras de denuncia son de las más claras y sus propuestas desafiantes: “Los movimientos sociales son los mayores protagonistas de los cambios necesarios”. La pregunta es si queremos cambios de verdad.