RESUCITO

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jueves, 5 de mayo de 2016

"Con el diablo no se dialoga"



Padre Pedro Pierre

La expresión, tal vez lo sabemos, es del papa Francisco. La dijo al comentar las tentaciones de Jesús: “Con el diablo no se dialoga porque las hemos de perder”. Por eso Jesús rechaza de lleno las propuestas del diablo. Esta lección vale para nosotros, no solo en el plano religioso, sino también en el político. Lo vemos actualmente en Brasil. En Argentina, lo vemos con Macri, elegido ingenuamente por los argentinos. Ni hablar de Venezuela: allá el diablo quiere ahogar económicamente la Revolución Bolivariana. ¿Y Ecuador? Tenemos que sacar lecciones de lo que pasa en estos países.

Frente a los logros de los países progresistas, el ‘diablo’ no podía quedarse quieto y despertaron las derechas nacionales e internacionales. Los precios del petróleo -¡hasta 30 dólares!- a fin de ahogar las economías latinoamericanas de los gobiernos progresistas. Entonces las derechas nacionales, animadas y orientadas por la asesoría y el financiamiento del Gobierno norteamericano. Por estos motivos se sienten tan atrevidas y seguras de lograr su propósito.

En Ecuador se valen de la falta de formación política de los sectores populares y de la manipulación incesante de los grandes medios de comunicación social. Todo es bueno para atacar y descalificar al Gobierno: la verdad y sobre todo la mentira, los acontecimientos reales y los inventados. Hay que ver cómo gritan los líderes de la derecha cada vez que pueden aparecer e intervenir en estos medios de comunicación. Lastimosamente la mentira es más eficaz que la verdad; y si se desmiente, esta verdad queda opacada por el mal que ha hecho la mentira.

La tentación es grande de dialogar con estos que aparecen tan engrandecidos por sus proclamas y la propaganda que se les hace. La falta de formación y la manipulación hacen que se pierda la memoria del pasado, se cree la mentira y se apoya a los diablos transformados en ‘ángeles de luz’. Lo hemos visto en Ecuador con ciertos líderes de Pachakutik que ya se reunieron con líderes de la derecha. Se olvidaron de que “con el diablo no se dialoga porque la han de perder”.

Además de por medio está mucho dinero… Lo hemos visto con los ‘Panama Papers’, o sea el dinero de los mismos de siempre ocultado en los paraísos fiscales donde no pagan impuestos ni se puede conocer el monto real. Conocemos el dicho: “¡Con dinero baila el cura y hasta el perro del cura!”. De por sí, el dinero y el poder corrompen; por eso es que Jesús, Gandhi, el ‘Che’ y otros grandes líderes populares nunca se casaron ni con el dinero ni con el poder.

Y nosotros, ¿dónde nos ubicamos? La tentación es grande de aceptar dialogar con el diablo, de bajarse de la camioneta de la organización solidaria, de jugar con la corrupción, de coquetear con el poder atropellador y el dinero mal habido, y de subirse a la camioneta de aquel que no compra con una gorra, una camiseta, una bolsa de comida, una promesa de empleo… Los cristianos, ¿qué tan cristianos somos? Pues, “con el diablo no se dialoga porque las hemos de perder”.