RESUCITO

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domingo, 12 de febrero de 2017

Steve Bannon, el gurú ideológico de Trump, estrecha lazos con los enemigos del Papa

El papa Francisco da su bendición durante la oración del Angelus
a la multitud congregada en la plaza de San Pedro
en el Vaticano (AP)

Gina Tosas
Editores Web LA VANGUARDIA
Barcelona


Aparte de polémico, ultraderechista y provocador, Steve Bannon, el consejero principal del presidente de EE.UU., Donald Trump, es un católico de pura cepa que se identifica con los enemigos del Papa. En concreto, el gurú ideológico del mandatario, que está detrás del veto migratorio y la construcción del muro de México, tiene amigos en el círculo de tradicionalistas radicales, férreos oponentes al estilo progresista de Francisco – defensor de los pobres y refugiados así como crítico al cambio climático.

Según una información publicada en el periódico The New York Times , Bannon, miembro del Consejo de Seguridad Nacional de la administración Trump, está en contacto con el cardenal estadounidense Raymond Burke, duro rival de Francisco, desde el día en que ambos se reunieron en Roma. La mano derecha del presidente estadounidense, por aquel entonces, todavía director de Breitbart News, el medio que da altavoz a la ultraderecha norteamericana, viajó al Vaticano para cubrir la canonización de Juan Pablo II, en 2014.

Steve Bannon, jefe de estrategia para el presidente EE.UU.
Donald Trump, en el centro, acude a una
 reunión en la Casa Blanca (Bloomberg)

Bannon aprovechó la ocasión para estrechar lazos con miembros de la Santa Sede. Allí conoció al ultraconservador cardenal Burke, con quien compartió su forma de ver el mundo. Una visión que incluye la amenaza del islam y la pérdida de los valores tradicionales del cristianismo.

De hecho, su entendimiento gira en torno a muchas de las ideas contrarias a lo que profesa el actual pontífice, cuyo ideario se aproxima más al liberalismo de Barack Obama que al conservadurismo de, al menos, el ultraderechista Bannon. De ahí que para muchos de los opositores al Papa, dentro y fuera del Vaticano, vean el giro ideológico de la Casa Blanca como una oportunidad para desbancar el programa innovador de Jorge Mario Bergoglio.

Muchos de los opositores al Papa
ven el giro ideológico de la Casa Blanca como una oportunidad

Donald Trump y, más directamente, Bannon son vistos por los tradicionalistas radicales como líderes capaces de encabezar sus valores cristianos frente a la ‘intrusión’ musulmana.

Bannon, antiguo jefe de campaña de Trump y candidato de llevar a la Casa Blanca la voz de la llamada derecha alternativa estadounidense (alt-right), ha criticado repetidas veces al papa Francisco. Durante una entrevista telefónica del pasado mayo con el corresponsal en Roma de Breitbart y ex cura, Thomas D. Williams, Bannon insinuó que el pontífice formaba parte de la “élite de Davos”, porque su laxa postura ante la llegada de musulmanes a Europa estaba relegando la responsabilidad de luchar contra la inmigración a la clase trabajadora de Italia y Europa “que tienen que apartarse para que los inmigrantes puedan acomodarse”.

El papa Francisco da la bienvenida a un grupo de refugiados sirios
después de aterrizar en el aeropuerto de Ciampino
en Roma (Pedro Madueño
El comentario del consejero de Trump, autor de la frase: “Todos los jóvenes musulmanes de Occidente son una bomba de relojería”, iba relacionado con una noticia publicada en Breitbart que criticaba que el Papa celebrara la elección del alcalde musulmán de Londres, Sadiq Khan, y “la inmigración musulmana en masa hacia Europa”.

Benjamin Harnwell, fundador de un grupo católico conservador y persona cercana al cardenal Burke, dijo en declaraciones al periódico estadounidense que entre los tradicionales radicales y el Papa “hay enormes áreas” donde se superponen y, “como un católico leal”, afirmó que no quería pasar su vida luchando contra el pontífice en asuntos donde no iba a cambiar de opinión. “Mucho más valioso para mí sería pasar el tiempo trabajando constructivamente con Steve Bannon”, confesó al NYT.

El cardenal Burke,
líder de la rebelión anti papal

Desde que el papa Francisco pisó la Santa Sede se le conocieron opositores. Uno de los más firmes es el cardenal Burke, que en la actualidad ejerce de patrón de la Orden de Malta, una entidad católica que acaba de vivir una grave crisis interna y un enfrentamiento abierto con el pontífice. La disputa provocó la aparición de carteles colgados en Roma contra el pontífice el fin de semana pasado detrás de la cual se sospecha está la mano de los llamados Caballeros de Malta.

Además, Burke fue uno de los cardenales rebeldes que escribieron una carta pública el pasado noviembre en la que expresaba su preocupación por las enseñanzas del Papa, a quien acusaban de “herejía” por causar la confusión en asuntos clave para la doctrina católica. Los autores de la misiva criticaban al pontífice su exhortación apostólica Amoris Laetitia , en la que relajaba las restricciones morales en aspectos relacionados con la familia como, por ejemplo, el divorcio.

Burke elogió la victoria de Donald Trump

Tras las elecciones estadounidenses, Burke elogió la victoria de Donald Trump, figura antítesis al papa Francisco , y su disposición “a escuchar a la Iglesia” en temas de provida, familia y libertad religiosa, en una entrevista para el National Catholic Register.

Si bien se hace difícil identificar hasta donde llega la relación entre Bannon y Burke, es fácil intuir que su recíproca simpatía, protegida por el nuevo presidente de la superpotencia mundial, podría reforzar el amotinado bloque ultraconservador de la Ciudad del Vaticano.

 Su recíproca simpatía, protegida por el nuevo presidente de la superpotencia mundial, podría reforzar el amotinado bloque ultraconservador de la Ciudad del Vaticano