RESUCITO

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viernes, 28 de octubre de 2016

Desde la ONU: ¡Buena noticia!



Padre Pedro Pierre

A petición de Ecuador, la ONU (Organización de las Naciones Unidas) va a reunir una comisión en Ginebra, Suiza, que revise los contratos de las transnacionales porque existen demasiadas denuncias de irrespeto de los derechos humanos y de la soberanía de los países. Buena noticia que no deja de sorprender… ya que estábamos acostumbrados a escuchar muchas críticas a esta institución que vio la luz hace unos 70 años.

De hecho, sí hay que lograr cambios importantes en los estatutos de dicha organización. Como muestra, solo un ejemplo: los 5 países fundadores de la ONU -o sea, los vencedores de la Segunda Guerra Mundial- tienen derecho de veto sobre las resoluciones que se toma en asamblea general. ¿Qué clase de democracia es esta? Hecha la ley, hecha la trampa: así de sencillo.

Otras situaciones escandalosas: Israel nunca cumple las resoluciones de la ONU que condenan las masacres de palestinos y las construcciones de urbanizaciones en territorios palestinos. Como tampoco Estados Unidos levanta el embargo contra Cuba, a pesar de las múltiples resoluciones en este sentido, hasta tal punto que los 2 únicos países que votan en contra de tal aprobación son Israel y Estados Unidos.

Una de las principales razones de la organización de la ONU fue evitar las guerras. Allí viene la contradicción: las últimas invasiones de Estados Unidos, decididas por el Premio Nobel de la Paz Barack Obama, en África, Medio y Extremo Oriente, han sido aprobadas por la mayoría de los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU. ¿Hasta cuándo va a durar esta burla?

Felizmente, ciertas instituciones nacidas de la ONU sí traen grandes beneficios mundiales, como son la FAO, a fin de reducir el hambre en el mundo; la Unesco, para la promoción y defensa de la cultura al nivel internacional; la OMS, para el cuidado de la salud; la Unicef, para la protección de la infancia… y recientemente esta comisión de verificación del respeto a los derechos humanos y a la soberanía de los países más débiles. ¡Ojalá se acaten sus conclusiones y decisiones!

Porque hay otras trampas. Los países que no firman los acuerdos de las asambleas generales de la ONU no se sienten obligados a cumplirlos. Estados Unidos es el país que menos ha firmado resoluciones y tratados promovidos por la ONU. ¿Cómo entender a este país que se dice el símbolo de la libertad y el modelo de la democracia?

Pero la proposición hecha recientemente -el año pasado- por Ecuador ha sido aprobada y se está poniendo en marcha. Esto demuestra que las cosas sí pueden cambiar al nivel de la ONU. Ecuador se ha ganado el reconocimiento internacional. Otros países también pueden lograr la misma aprobación: Estemos seguros, esta iniciativa será seguida por otros países.

Aprovechemos la campaña electoral que se avecina para escuchar de la boca de los candidatos presidenciales y legislativos qué dicen de las relaciones internacionales y de las instituciones que nos rigen. Miremos también en el pasado de estos candidatos cómo han actuado con relación a estos temas, porque “al árbol se le conoce por sus frutos”.