RESUCITO

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miércoles, 6 de abril de 2016

Mi padre fue un sirio errante... Migración y mestizaje (con V. Elizondo)


Xabier Pikaza Ibarrondo

PD.- Ayer (3.4.16), en el V Congreso Mercedario, sobre la Migración, Tráfico y Trata (imagen 1, con el Prov. de la Merced), pronuncié una conferencia sobre Migración y Trata en la Biblia.

Dediqué en ella un recuerdo a los hermanos mercedarios que trabajan en el tema (¡gracias Luis, Simón…!), pero evoque también a V. Elizondo, teólogo hispano de Texas, que murió en circunstancias extrañas el pasado 14 del 3 (véase postal del 17.3.16).

Mañana dedicaré un recuerdo más personal a Elizondo. Hoy me limito de destacar su contribución a la sociedad y teología mestiza, hecha de migraciones, represiones, encuentros y simbiosis. Esta postal tiene dos partes que se encuentran a mi juicio vinculadas de manera muy estrecha:

a. Mi padre fue un sirio errante… (Dt 26, 5). Algunos famosos exegetas como G. Von Rad, piensan que ésta es la primera palabra de la Biblia, la gran confesión de fe de los migrantes:

‒ El Patriarca Jacob, antes de recibir el nombre de Israel (de ser israelita) fue un Sirio (=arameo…), buscando una tierra de acogida, como los millones de sirios hoy expulsados de Europa.


-- De un sirio emigrante venimos nosotros, judíos, musulmanes, “cristianos europeos”… que ahora, tres mil quinientos años después, expulsamos a los nuevos sirios emigrantes…, por comodidad y por dinero, por mezquindad humana y cobardía…

b. En un segundo momento evocaré algunos rasgos de la visión social y de la teología de V. Elizondo, el mayor teólogo del mestizaje en el siglo XX (del que mañana hablaré de manera más extensa). Me hubiera gustado que este trabajo lo hubiera escrito él (véase imagen…). Se lo habría pedido, me lo habría mandado. DEP, Virgilio, te sigo recordando; la imagen 2 es una foto tuya, que me ha mandado un amigo.

A) MI PADRE FUE UN SIRIO EMIGRANTE

Nosotros, los asentados, tenemos a olvidar que nuestros “padres” fueron arameos (=SIRIOS) errantes como Jacob y sus hijos, que “bajaron” a Egipto por hambre (Dt 26, 5). Se ha dicho siempre que en caso de necesidad (hambre, peligro de muerte) cesa la propiedad privada, pues la tierra es de todos y todos pueden comer de ella (como supone Gen 2). Nadie tiene derecho a elevar fronteras contra el hambre.

En ese contexto se inscribe la historia de la gran migración de los hebreos (Jacob y sus hijos) que “bajan” por hambre desde las tierras secas y pobres del entorno de Siria/Palestina y se introducen como extranjeros en Egipto, buscando allí el pan que les niega su patria.

Por eso es bueno que evoquemos la historia de nuestros orígenes, recordando que los israelitas fueron un pueblo de sirios marginados, en busca de una tierra donde fuera posible el pan y la libertad, como sigue diciendo el principio de su “credo” (decálogo), donde se presenta su Dios y proclama: “Yo soy Yahvé, tu Dios, que te he sacado de Egipto” (Ex 20, 2; Dt 5, 6; cf. 1 Rey 12, 28; Jer 2, 6 etc.). Así lo debe confesar cada israelita fiel:

«Mi padre era un arameo (=sirio) errante; bajo a Egipto y residió allí con unos pocos hombres... Pero los egipcios nos maltrataron y humillaron... Gritamos a Yahvé, Dios de nuestros padres, y Yahvé escuchó nuestra voz, vio nuestra miseria... y nos sacó de Egipto con mano fuerte y brazo extendido y nos trajo a este lugar...» (Dt 26, 5-10; cf. Jos 24, 2; Sal 136, 78).

Ésta es la paradoja central de la Biblia, que muchos de nosotros queremos tomar como libro de cabecera (judíos, cristianos, incluso musulmanes…), pero que olvidamos pronto. Éste es su argumento central, tal como lo expuse ayer en el Congreso Mercedario:

a. Por un lado está el “capital” de los ricos, representado por Egipto, centro del Imperio, un país que por fertilidad de la naturaleza (el Nilo) y por industria de una clase de gobernantes y administradores ha logrado un nivel de vida confortable, asegurando el futuro de la población de un modo “racional”, a través de una racionalización de la agricultura y de un sistema de seguridad (se han edificado silos para almacenar los alimentos sobrantes y para venderlos a grupos más pobres de personas del entorno). Egipto es quizá el primer ejemplo de un sistema económico eficiente de la tierra.

b. Por otro lado está la necesidad de los pobres sirios, que “bajan” a Egipto para comprar alimento, gastando así sus ahorros (como hacen los primeros hebreos: cf. Gen 42), y para instalarse después allí, primero como “amigos” y más tarde como jornaleros emigrantes, es decir, como hombres y mujeres de segunda categoría (cf. Ex 1-2). El “capital” de Egipto aparece así como un “realidad bifronte”: Por un lado atrae a los hebreos, emigrantes pobres, a quienes seduce con su abundancia; por otro lado les esclaviza, convirtiéndoles en trabajadores sin derechos, condenados a la esclavitud e incluso a la muerte (no pueden multiplicarse, han de ver como mueres sus primogénitos).

Pues bien, el futuro del mundo lo crearon los emigrantes oprimidos, no los ricos egipcios. El futuro del mundo sigue estando en manos de los sirios oprimidos. La lección es clara: El futuro de la humanidad se encuentran en un tipo de acogida y mestizada.

El futuro no lo creará la rica Unión Europea, sino los emigrantes sirios… Tiempo al tiempo, Dios a Dios. El día en que Israel olvide que su padre fue un sirio emigrante dejará de tener sentido en el mundo... El día en que Europa rechaza (¡como está rechazando!) a los nuevos sirios emigrantes dejará de tener digna y futuro históricos en el concierto de los pueblos.

B) V. ELIZONDO, TEOLOGÍA MESTIZA PARA UNA SOCIEDAD MESTIZA

En ese contexto se inscribe la vida y obra, la historia entera de V. Elizonde, un hispano/tejado de USA.

La teología USA ha sido básicamente anglosajona, importada de Europa (de Inglaterra e Irlanda, de Alemania y Francia…). Pero ahora están surgiendo allí diversas teologías nuevas, que plantea nuevos problemas, que integran nuevas perspectivas. Entre ellas, las más importantes han sido, desde una perspectiva histórica:

-- la “teología negra”, muy relacionada con grupos protestantes del sur de USA
-- y la teología hispana, representada por V. Elizondo, con su gran reto cultural y social.

La Iglesia católica de USA está vinculada a la tarea inmensa de crear puentes entre los anglosajones y los hispanos (con los negros), puentes culturales y sociales, puentes humanos y religiosos. El futuro de USA como pueblo (y el futuro de la Iglesia católica como Iglesia) depende de de esa tarea.

Entre los hispanos de USA hay una gran variedad de identidades culturales, que van de México a Cuba y a toda América Latina; pero la obra fundacional de la teología hispana de la liberación son los libros de Virgilio Elizondo sobre el mestizaje, sobre Galilea...

En esa línea, V. Elizondo ha realizado una lectura cultural del evangelio y una lectura evangélica de la cultura, especialmente una lectura de la cultura oprimida de los mexicano/americanos en los Estados Unidos de Norteamérica.

Según Elizondo, la tierra bíblica de Galilea, con el mestizaje de culturas, desde al AT hasta Jesús de Nazaret, no es simplemente una categoría geográfica o sociológica, sino una categoría teológica, con un inmenso potencial de liberación humana.

Elizondo ha descubierto la identidad galilea de Jesús, con su mestizaje, que muchas semejanzas con la identidad de los mexicanos de Norteamérica. Al ser galileo, Jesús fue un judío marginal, que venía de una provincia marginal, un hombre que compartía muchas notas comunes de lucha con los méxico-americanos que viven en los márgenes de la sociedad, un mestizo mesiánico.

A semejanza de Jesús, los méxico-americanos son frecuentemente despreciados por la cultura dominante anglosajona, blanca, de USA y están llamados a enfrentarse con los centros de poder que les oprimen.

La finalidad de la obra Elizondo no ha sido la de criticar la sociedad USA o la economía global dominante, sino valorar la experiencia de los méxico-americanos y poner de relieve la gran contribución que su cultura ha ofrecido a la gran sociedad humana.

Elizondo ha sido un hijo de emigrantes, un hombre puente, en una tierra como Texas, que ha sido y es un cruce de culturas: la indígena originaria, la hispano/mexicana posterior, la yanqui… En esa tierra, en esa situación, él ha evocado con frecuencia el dicho de Dt 26: Mi padre fue un arameo (un hispano) errante, en medio de una cultura de emigraciones, donde los más oprimidos son los más antiguos, los indígenas prehispanos, preyankis

Elizondo ha querido ser y ha sido un “mestizo”, un hombre de choque culturas, escribiendo en inglés, pero pensando y sintiendo como mexicano de origen, en la lengua de Castilla, la lengua de millones de hispanos que han crecido en USA desde el principio (en los estados que pertenecían a México) y que han entrado después como trabajadores, emigrantes perseguidos…

Virgilio ha muerto (no ha podido aguantar más, ha preferido quedarse a un lado, poner su vida en m anos de Dios…), pero su aportación teológica y humana sigue viva. Quiero elevar desde aquí mi homenaje a su memoria, quiero decirle que su pensamiento y su obra sigue.

Ayer, al terminar conferencia, varios me preguntaron por él: ¿Por qué le has citado?

Le he citado y recordado porque su aportación sigue viva y porque su memoria de migrante en el gran Imperio (USA) y la obra de su vida, a favor de una cultura y teología mestiza (sin vencedores ni vencidos, desde los más pobres) sigue ofreciendo una aportación esencial no sólo a la Iglesia Católica, sino a sociedad de occidente, a los pueblos del mundo.

Entre sus obras principales, en Inglés:

---La Morenita: Evangelizer of the Americas (1981)
--Galilean Journey: The Mexican-American Promise (1983)
--Virgin and Mother: Biblical Reflections on Mary of Nazareth (1983)
--Christianity and Culture: An Introduction to Pastoral Theology and Ministry for the Bi-cultural Community
--The Future is Mestizo: Life Where Cultures Meet (1988)
--'Mestizaje as a Locus of Theological Reflection' in Frontiers of Hispanic ----Theology in the United States, Allan Figueroa Deck, S.J., ed. (1992)
--Our Lady of Guadalupe: Faith and Empowerment among Mexican-American Women by Jeanette Rodriguez, Foreword by Virgilio Elizondo (1994)
--Guadalupe: Mother of the New Creation (1997)
--San Fernando Cathedral: Soul of the City (with Timothy M. Matovina) (1998)
--A Retreat With Our Lady of Guadalupe and Juan Diego: Heeding the Call (1998)
--Mestizo Worship: A Pastoral Approach to Liturgical Ministry (with Timothy M. Matovina) (1998)
--Beyond Borders: Writings of Virgilio Elizondo and Friends (with Gustavo Gutierrez), Timothy Matovina, ed. (2000)
--Mestizo Democracy: The Politics of Crossing Borders by John Francis Burke, Foreword by Virgilio Elizondo (2002)
--A God of Incredible Surprises: Jesus of Galilee (2003) Charity (2008)
--Virgilio Elizondo: Spiritual Writings (2010)