RESUCITO

RESUCITO

jueves, 7 de abril de 2016

"Actúen allí donde viven"



Padre Pedro Pierre

En un momento en que los movimientos y partidos políticos se reúnen, redactan grandes propuestas de gobierno y nos aseguran que ‘mañana todo será mejor’, por supuesto gracias a ellos, es bueno volver a lo sencillo y esencial a fin de no quedar en puros sueños y desilusiones. Un movimiento internacional de ciudadanos dedicados a la lucha contra la miseria y al protagonismo de los mismos pobres nos hace una propuesta a nuestro alcance: “Actúen allí donde viven” para lograr algo más de derechos y de dignidad.

Los problemas y las dificultades nos parecen inmensas y lo son, complejos y es cierto, fuera de nuestro control y es verdad… tan inmensos, complejos y descontrolados que nos quieren hacer creer que solo ‘los grandes’ -y la guerra- pueden resolverlos. Parece que gran parte de la ciudadanía ya lo cree y lo acepta; vive en el pesimismo, la impotencia y el individualismo: ¡Sálvese quien pueda y como pueda!, es decir, solo y contra todos. La consecuencia viene enseguida: todo parece estar peor y la agresividad y violencia no dejan de aumentar. Hay que caer en cuenta de que la solución no va por allí. El pesimismo y la pasividad nunca han sido caminos de una vida mejor, como tampoco dejar a otros la resolución de nuestros problemas.

“Actúen allí donde viven”… así de sencillo. Porque ya estamos actuando en muchos espacios y sin darnos cuenta hacemos que las cosas anden peor o mejor, según los casos. La casa es el primer espacio donde decidimos nuestra manera de vivir personalmente y con las personas que nos rodean constantemente: podemos hacer este lugar más agradable y también infernal. Depende mucho de nosotros y nosotras, de nuestra manera de actuar. Lastimosamente no dedicamos mucho tiempo a pensarlo, conversarlo juntos y decidirlo en común. Nos han puesto el maldito televisor y lo hemos hecho el dueño de la casa. O hemos comprado el teléfono superinteligente o la tableta ‘espectacular’ que nos está embruteciendo cada vez más, cuando nos aíslan unos de otros y nos hacen creer que somos los dueños de nuestro destino y los ‘superman’ y ‘supermujer’ que nunca existieron ni van a existir. Más bien nos convierten en tontos útiles para las ganancias de otros, los superricos y superdestructores.

Otros espacios donde sí podemos actuar y cambiar junto a los demás son la vecindad y la comunidad, palabra tan desgastada… Claro no es fácil porque las situaciones y las personas no cambiamos tan fácilmente. Ya otros han tomado las riendas de otros espacios y nos hacen creer que sumisos y obedientes todo va a ser mejor gracias a ellos. Hagamos la prueba, que allí también en algo bueno podemos influir si aprendemos a dialogar, a entender juntos el porqué de tantas aberraciones y a empezar pequeñas acciones individuales y colectivas. Hemos olvidado que “se cosecha lo que se ha sembrado” y que el trigo bien puede superar a la maleza.

Volvamos a lo nuestro, ‘actuando allí donde vivimos’… y nos daremos cuenta de que sí es posible, agradable y eficaz vivir mejor, individual y colectivamente.