RESUCITO

RESUCITO

viernes, 13 de junio de 2014

Leyendo en las páginas de la memoria


 
Un amigo es un tesoro en la vida, dice la gente. Y con razón La amistad es el lazo de unión mas noble entre las personas. Gracias a ella se desarrolla y robustece el optimismo y las ganas de vivir. Una amistad que se ha cultivado desde la juventud, en una comunión de ideales y en un compartir continuo de inquietudes en la línea evangélica, se vuelve una necesidad de continuar alimentándola siempre y con esmero: las visitas, despojadas de todo protocolo, son un medio eficaz.

Las realizamos con frecuencia al amigo entrañable. Estos encuentros con el hombre que ha hecho historia en la Iglesia de Riobamba constituyen para nosotros un aliciente en nuestras vidas.

Ese Hombre, llamado Agustín, es alguien de una personalidad admirablemente atrayente.

Su conversación tiene el interés que cautiva a cualquier interlocutor, como el imán que atrae a los metales. Con Agustín se puede pasar horas y horas platicando, sin caer en la monotonía ni en el aburrimiento.

Sus noventa y tantos años no es un impedimento para abordar asuntos de cualquier índole. Temas religiosos y de Teología (sus preferidos) temas políticos, temas culturales, o económicos, temas literarios o históricos… En sus conversaciones se constata su erudición y bastos conocimientos… se tiene la impresión de estar ante una biblioteca ambulante. Con una facilidad asombrosa cita títulos de libros y sus autores para invitar y recomendar a su interlocutor, leerlos y estudiarlos.

Edward Shelebeck, Karl Rhaner, Ives Congar, Hans Kung y toda esa pléyade de Teólogos que fueron la materia gris del Concilio Vaticano II, no le son desconocidos…Las citas con que adorna sus conversaciones atestiguan sus conocimientos sobre las tendencias actuales de la Teología… Los nombres de los representantes mas conspicuos de la Teología de Liberación, como: Leonardo Boff, Gutierrez, Jon Sobrino, José Tamayo, y tantos otros, están en la lista de sus favoritos. Una devoción especial manifiesta, al nombrar a los Obispos: Don Helder Cámara,. Romero y otros, sobre todo a su amigo: el Obispo Proaño, de quien fuera su Vicario.

-“Estos Obispos son los Verdaderos Profetas de Latinoamérica…No me extrañaría que sean proclamados Santos…” dice con alegría y optimismo.

Su lucidez intelectual asombra y ello permite dialogar por horas sin que de señales de fatiga, al contrario, la sensación que trasmite Agustín se manifiesta en el placer que tiene en conversar con sus amigos.

Agustín Emilio Bravo, cuya presencia física extrañamos, desde el Seno del Padre, continua alimentado la amistad, ilustrando nuestra inteligencia, fortaleciendo nuestro carácter, dándonos valor para seguir su camino a favor de la IGLESIA DE LOS POBRES.

-Estuardo Gallegos - Homero García - Ruperto García.