RESUCITO

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sábado, 26 de julio de 2014

Guillermo Lasso Banquero y líder del Opus Dei trae al fascista Aznar a "Re-Asnar" a la derecha en el Ecuador


DE SEGURO FUERON "OLEADOS" POR ARREGUI, PARRILLA Y CIA EN ESE "TEMPLO DE MAMMON, DIOS DEL DINERO" -CAPILLA LE LLAMAN ELLOS- QUE TIENEN INSTALADO EN EL LUJOSO "MALL DEL SOL", PROPÌEDAD DE "LA QUERIDA COMPAÑERA" ISABEL NOBOA, TAN GRATA A ALGUNOS DIRIGENTES Y MILITANTES DEL PARTIDO DEL GOBIERNO.

La ‘sabiduría política’ de José María Aznar


Orlando Pérez

Un militante de CREO volvía a Quito tras el taller con el exjefe del Gobierno español José María Aznar, del pasado jueves, en Guayaquil. Estaba entusiasmado, pletórico de emoción, como si hubiese recibido el título de cuadro político, en grado uno, de la derecha mundial.

Al parecer, este militante, que fue candidato en las pasadas elecciones, recibía por primera vez una charla de esa altura y con esos contenidos. Lo que más le gustó y sobre lo cual giraba la conversación del tema fue la necesidad de partidos políticos para el sostenimiento, fortalecimiento y desarrollo de la democracia ecuatoriana. Para él, Aznar tiene la sabiduría y la experiencia para forjar una organización que lleve al poder a un candidato que reúna sus condiciones.

Y para un asambleísta de CREO, que venga un ‘extranjero’ a dictar línea política no es intromisión. Incluso, eufórico como su coideario, decía que prefiere a Aznar a Raúl Castro o Daniel Ortega. ¿Qué diría ese mismo asambleísta si esos dos mandatarios llegasen al Ecuador a dar clases al estilo Aznar? Según este legislador, la charla recibida constituyó un aporte fundamental en la construcción de la candidatura de su organización para 2017. Al pedir una mejor explicación ante tremenda afirmación dijo, palabras más palabras menos, lo siguiente: “El ciclo del correísmo está por concluir y corresponde ahora a la derecha ecuatoriana tomar la posta y para eso nos estamos preparando con la formación y el aporte de los mayores líderes mundiales”.

¿Quién gobierna en España estos días? ¿No es el partido del señor Aznar? ¿Por qué hay alrededor de cinco mil ciudadanos españoles viviendo en Ecuador y otras decenas de miles en México, Argentina o Chile? ¿Porque la derecha española les garantiza las mejores condiciones para vivir en su propia tierra? ¿No ocurre con ellos lo que pasó en nuestro país con el Gobierno del que fue ministro el líder de CREO?

Los militantes entusiastas de la organización de derecha del Ecuador no le han preguntado o quizá no han leído la transcripción del diálogo entre Aznar y Bush cuando decidían la intervención en Irak, y mucho menos cuando inició la burbuja inmobiliaria de España, o quiénes fueron los grandes beneficiarios de la privatización de los sectores estratégicos, y menos aún por qué perdió las elecciones cuando le ganó Rodríguez Zapatero.

Por lo pronto está a la vista la construcción de la explanada para el arribo de la ‘inteligencia’ de la derecha mundial. No hay duda de que se prepara con todas las baterías, una de las cuales (Aznar) constituye esa punta de lanza para asentar el edificio ideológico para lo que Rafael Correa llama la ‘restauración conservadora’. Y eso no es malo ni bueno, es parte de la democracia que vive el Ecuador, que muchos niegan.

Lo escenificado el jueves pasado en Guayaquil es sintomático y configura cuál es el verdadero origen ideológico de la derecha ecuatoriana y quiénes son sus auténticos conductores. Las reuniones de Guillermo Lasso, en España, con Mario Vargas Llosa, Yoani Sánchez o Sebastián Piñera, nadie puede decir que son las del ‘eje del mal’, pero sí van en la línea de una estrategia continental para imponer la idea de que en América Latina no pueden gobernar otros partidos ni organizaciones que no estén a favor del libre mercado.

Creo que la derecha aprendió estos años: no tiene formación, carece de argumentos ideológicos sólidos, actúa con la mira en el mercado y no en la sociedad y solo aparece en tiempos electorales reclutando a los que dejaron la Izquierda Democrática, la Democracia Popular y algunos que, siendo de izquierda revolucionaria, se descubrieron amantes de las absolutas libertades y de la democracia liberal.

La duda que queda flotando es si el señor Aznar es el mejor ingrediente para la derecha ecuatoriana, que sí requiere su propia construcción teórica y prácticas políticas criollas.