RESUCITO

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jueves, 9 de marzo de 2017

Mi idioma es mi vida y mi orgullo



Padre Pedro Pierre

Hace unos días el Día Mundial de la Lengua Materna me llamó mucho la atención y me hizo pensar en la falta que me hace no poder expresarme en el idioma materno -el occitano y no el francés- que me enseñaron mis padres. Siento como muy cierto lo que dice un waorani: “Mi lengua es mi vida (o mi mundo)”. El idioma tiene que ver con nuestra identidad y nuestra comprensión del mundo: es una manera de vivir, de sentir, de pensar, de comunicar, de creer, de amar… manera única e irremplazable. Es también una manera de protegernos y progresar.

Personalmente dejé de comunicarme en ese idioma con la muerte de mi padre hace unos 20 años y desde esta fecha extraño dolorosamente no usar más mi lengua materna. Es como si una parte de mí mismo hubiera desaparecido o muerto con la partida de mi padre. Me alegro cuando escucho hablar quichua, sin entenderlo, o algún otro idioma indígena. Pues en nuestro idioma reside nuestra identidad, nuestra dignidad primera, nuestra sabiduría para enfrentar e integrar en el mundo que nos rodea.

Entiendo que dejar de hablar su idioma es perder mucho de nuestra identidad, de nuestra autonomía y nuestra capacidad de desarrollarnos armoniosamente: es el cimiento desde el cual nos construimos como personas humanas y nos constituimos en ciudadanos del mundo.

El Día Mundial de la Lengua Materna fue fijado al 21 de febrero por la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) para recordar el asesinato de dos estudiantes universitarios, el 21 de febrero de 1952, en Bangladesh, que participaban en una marcha por el reconocimiento de bengalí como lengua oficial de su país.

Este aniversario nos permite conocer que en el mundo existen unos 7.000 idiomas y que para sobrevivir necesitan ser hablados por un mínimo de 100.000 personas (¡solo 600 idiomas cumplen con este requisito!). Asia tiene el 32% de las lenguas del mundo, África 30%, las Américas 19%, Oceanía 15% y Europa solo 3%. En nuestro país los 10 pueblos indígenas, con 13 nacionalidades, hablan cada uno su idioma. La Constitución reconoce que somos un país “multiétnico y pluricultural… donde el español es el idioma oficial, el kichwa y el shuar son lenguas de comunicación intercultural y el resto de las lenguas indígenas son de uso oficial en cada una de sus jurisdicciones”.

Recientemente en la Amazonía han desaparecido dos idiomas: el ‘tetete’ en el norte, y el ‘andoa’, en el centro. Son pérdidas irreparables y un empobrecimiento para la humanidad entera en cuanto a conocimientos, enriquecimientos y sabiduría, pues “cada lengua es un inventario del mundo”. “Si olvidamos nuestra lengua estaremos perdidos. Nos convertiremos en unos pobres individuos sin tierra y sin voz”.

Me doy cuenta personalmente de que, al no hablar mi idioma materno, está desapareciendo cada vez mi originalidad profunda. Deseo de todo corazón que esto no ocurra con los indígenas que hablan su idioma, sino que se sientan fuertes y orgullosos de llevar muy en alto lo que es su mayor grandeza; eso es su idioma.