MONS. GONZALO LOPEZ M.

MONS. GONZALO LOPEZ M.

miércoles, 8 de octubre de 2014

El poder de la pobreza



Sir Tomás Becket, santo de la Iglesia Católica, es el personaje de la historia que más ha demostrado la existencia de este poder. Su mismo nacimiento es, por decir lo menos, prodigioso; Gilberto, su padre, en una peregrinación a Tierra Santa fue hecho prisionero por un poderoso musulmán que no lo esclavizó sino que lo trató bondadosamente y de cuya hermosa hija se enamoró él. Juntos planificaron la fuga a tierras cristianas, luego de la cual se casarían. Una vez en casa, Gilberto, se olvidó de su promesa y vivió su vida tranquila sin recordar la palabra empeñada. No pasó lo mismo con la doncella, que era de armas tomar. Cogió sus joyas y partió en un azaroso periplo; sólo sabía el nombre de su amado y que vivía en Londres.

Después de mil peripecias arribó a esta ciudad, por cuyas calles vagó gritando a todo pulmón el nombre de su amado. La oyó Ricardo, un criado de Gilberto con el cual habían escapado juntos, y presuroso fue a contarle que por ahí, perseguida por una multitud que la tachaba de loca, andaba buscándolo la dama sarracena. Luego del encuentro la pareja se casó, comieron perdices y vivieron felices. Fruto de este amor nació Tomás. Su educación fue exquisita y estuvo rodeada de gran esplendor.

El rey Enrique II, del que llegó a ser su favorito, lo nombró Canciller del reino. Su vida pública estuvo rodeada de una pompa acorde a este alto cargo. Se cuenta que cuando viajó a París, largo tiempo la gente habló del esplendor de su atuendo y séquito. Enrique, que con la iglesia católica tenía problemas de mayor rango, a la muerte del arzobispo de Canterbury lo nombró para que ocupase esta alta potestad, esperaba que Tomás metiera en cintura a tanto cura resabiado. Grave error el cometido, porque una vez en el puesto Tomás actuó como debe actuar todo sacerdote cristiano. Puso la autoridad de la iglesia sobre la del rey, defendió el derecho de los desposeídos, fue generoso con los pobres al extremo de que tanta magnanimidad molestó a Enrique II y a su ostentosa corte. Se demuestra que no siempre el poderoso se sale con la suya, a veces los pobres derrotan a sus opresores.

"¿Es que no habrá alguien capaz de librarme de las impertinencias de este majadero?", se dice que masculló Enrique para sí mismo. Cuatro de sus más fieles súbditos escucharon su amarga queja y dieron muerte a Tomás Becket junto al altar de san Benito de la catedral de Canterbury. El papa excomulgó a los asesinos y Enrique II debió obligar a Irlanda a pagar diezmo al Vaticano antes de ser perdonado; dádivas quebrantan peñas.

Es una verdadera lástima que en esta malhadada y miserable época de la modernidad, cuando el imperialismo mundial globalizado mata de hambre a gran parte de la humanidad, no haya dirigentes políticos de este calibre, capaces de organizar al pueblo explotado para enfrentar y derrotar a la ignominia que se ha incrustado como pústula en las más altas cúpulas del poder de la EU y de los Estados Unidos de América del Norte.

¡Oh! ¡Cuánta falta nos haces Tomás Becket! ¡Regresa y restituye el poder de la pobreza!

martes, 7 de octubre de 2014

UNIDOS POR LA PAZ



Pablo Urquiaga
 
Consternados aún por el vil asesinato de nuestro compatriota Robert Serra y su compañera María, ocurrido en días pasados en la ciudad de Caracas Venezuela; sabiendo que la sangre de los “mártires” es semilla fecunda para que muchos reemplacen la labor que ellos tenían y la intensifiquen, nos hemos propuestos seguir “Unidos por la Paz”, ahora más que nunca, rompiendo las barreras que en el pasado nos tenían divididos.

El pasado viernes 26 de Septiembre, bajo un tormentoso aguacero, nos reunimos delegaciones de la Iglesia Cristiana Evangélica, Católicos Romanos, Anglicanos, Presbiterianos, Luteranos, Pentecostales, Judíos, Musulmanes Palestinos y miembros de otras organizaciones religiosas, que junto a nuestro Director de Cultos del Ministerio de Relaciones Interiores, el Ministro Miguel Rodríguez Torres y otras autoridades militares y civiles; elevamos una ORACION ECUMENICA POR LA PAZ EN VENEZUELA Y EL MUNDO.

Tomaron en el uso de la palabra el representante en Venezuela de la Mezquita Musulmana; un Rabino de la Sinagoga de Caracas, que no pudo estar presente “físicamente”, pero envió un video con un mensaje hermoso sobre el “Shalom”; un Pastor Evangélico y el Nuncio representando al Vaticano, Aldo Bertolli. El Ministro Rodríguez Torres concluyo la Oración resaltando la importancia de la Fe verdadera que se traduce en obras concretas. La sintonía que hubo en la oración de los cuatro representantes religiosos, que sin ponerse de acuerdo con anterioridad, coincidieron en la esencia del Mensaje. Al final nos dimos todos el ABRAZO DE PAZ y sellamos un compromiso de seguir “UNIDOS POR LA PAZ” por encima de cualquier otra diferencia.

Se concluyó el acto ecuménico con un bellísimo concierto por la PAZ, interpretado por la Orquesta Juvenil de Venezuela, dirigido por un discípulo de “DUDAMEL”. Es extraordinario observar como esos jóvenes “juegan con sus instrumentos”, saltan y bailan sin perder el “ritmo” ni la postura. Creo que Venezuela es uno de los pocos lugares en el mundo donde Cristianos, Judíos, Musulmanes, Ateos y Agnósticos, se unen en paz para orar por la PAZ.

Lo que pareciera imposible en ésta Patria, es posible “A PESAR DE ESOS ACTOS VIOLENTOS”, que enlutan a nuestra Nación y que no son propios de nuestra cultura.

Reportó desde Caracas, Venezuela, un servidor: Pbro. Pablo Urquiaga. Caricuao

lunes, 6 de octubre de 2014

Discutir el aborto por amor a la vida


Leonardo Boff

Me cuesta creer que haya personas que defiendan el aborto por el aborto. Implica eliminar la vida o interferir en un proceso vital que culmina con la aparición de la vida humana. Yo personalmente estoy en contra del aborto pues amo la vida en cada una de sus fases y en todas sus formas.

Pero esta afirmación no me vuelve ciego a una realidad macabra que no puede ser ignorada y que desafía el buen sentido y a los poderes públicos. Cada año se hacen en Brasil cerca de 800 mil abortos clandestinos. Cada dos días muere una mujer víctima de un aborto clandestino mal asistido.

Esta realidad debe ser enfrentada no con la policía sino con una salud pública responsable y con sentido realista. Considero farisaica la actitud de aquellos que de forma intransigente defienden la vida embrionaria y no adoptan la misma actitud ante los miles de niños lanzados a la miseria, sin comida y sin cariño, deambulando por las calles de nuestras ciudades. La vida debe ser amada en todas sus formas y edades y no solo en su primer despertar en el seno de la madre. Corresponde al Estado y a toda la sociedad crear las condiciones para que las madres no necesiten abortar.

Yo mismo asistí, en las gradas de la catedral de Fortaleza, a una madre famélica, pidiendo limosna y amamantando a su hijo con sangre de su pecho. Era la figura del pelícano. Perplejo y lleno de compasión la llevé hasta la casa del Cardenal Dom Aloisio Lorscheider donde le dimos toda la asistencia posible. Incluso así ocurren abortos, siempre dolorosos y que afectan profundamente a la psique de la madre. Narro lo que escribió un eminente psicoanalista de la escuela junguiana de São Paulo, Léon Bonaventure, narrado en la introducción que escribió a un libro de otra psicoanalista junguiana italiana, Eva Pattis, titulado: Aborto, pérdida y renovación: paradoja en la búsqueda de la identidad femenina (Paulus 2001).

Cuenta Léon Bonaventure, con la sutileza de un fino psicoanalista para quien la espiritualidad constituye una fuente de integración y de cura de heridas del alma.

«Un sacerdote confesaba a una mujer que en el pasado había abortado. Después de oír la confesión, le preguntó: “¿Qué nombre le diste a tu hijo?” La mujer, sorprendida, quedó callada largo rato pues no había dado nombre a su hijo.

“Entonces” –dijo el cura–, “vamos darle un nombre y si está usted de acuerdo vamos a bautizarlo”. La mujer asintió con la cabeza y así lo hicieron simbólicamente.

Después el cura hizo algunas consideraciones sobre el misterio de la vida: “existe la vida” –dijo–, “que viene a la luz del día para ser para vivida en la Tierra, durante 10, 50, 100 años. Otras vidas nunca van a ver la luz del sol. En el calendario litúrgico católico existe, el día 28 de diciembre, la fiesta de los santos inocentes, los recién nacidos que murieron gratuitamente cuando nació el Niño divino en Belén. Que ese día sea también el día de la fiesta de tu hijo”.

Y siguió diciendo: “en la tradición cristiana el nacimiento de un hijo es siempre un regalo de Dios, una bendición. En el pasado era costumbre ir al templo para ofrecer el niño a Dios. Nunca es demasiado tarde para que ofrezcas tu hijo a Dios”.

Terminó diciendo: “como ser humano no puedo juzgarte, si pecaste contra la vida, el propio Dios de la vida puede reconciliarte con ella. Vete en paz y vive”» (p. 9).

El Papa Francisco recomienda siempre misericordia, comprensión y ternura en la relación de los sacerdotes con los fieles. Ese sacerdote vivió avant la lettre esos valores profundamente humanos y que pertenecen a la práctica del Jesús histórico. Que ellos puedan inspirar a otros sacerdotes a tener la misma humanidad.

domingo, 5 de octubre de 2014

Utilizar a Dios para someter a los demás, es idolatría.



(Is 5,1-7) Voy a cantar en nombre de mi amigo un canto de amor a su viña.
(Flp 4,6-9) Todo lo que es virtud o mérito, tenedlo en cuenta.
(Mt 21,33-43) Arrendará la viña a otros labradores que le entreguen los frutos.

Utilizar a Dios para someter a los demás, es idolatría. La gran tentación de todas las religiones es instrumentalizar a Dios para alcanzar los propios intereses.

Continuación del domingo pasado: de las tres parábolas con que responde Jesús a lo jefes religiosos, la de hoy es la más provocadora. Al rechazo de los jefes responde Jesús con suma crudeza. Esta parábola se narra ya en el evangelio de Mc, del que copian Mt y Lc. Cuando se escriben estos evangelios, hacia el año 80, ya se había producido la destrucción de Jerusalén y la total separación de los cristianos de la religión judía. Era muy fácil ‘anunciar’ lo que había sucedido ya. También se había producido e interpretado la muerte de Jesús, que es uno de los elementos sustanciales del relato.

Aunque el relato puede verse como parábola, el mismo Mt nos la presenta como una alegoría, donde, a cada elemento del relato, corresponde un elemento metaforico. El propietario es Dios. La viña es el pueblo elegido. Los labradores son los jefes religiosos. Los enviados una y otra vez, son los profetas. El hijo es el mismo Jesús. Los frutos que Dios espera son derecho y justicia. El nuevo pueblo, donde los dirigentes tienen que entregar frutos, es la comunidad cristiana.

El relato del evangelio es copia, casi literal, del texto de Isaías. Pero si nos fijamos bien, descubriremos matices que cambian sustancialmente el mensaje. En Is el protagonista es el pueblo (viña), que no ha respondido a las expectativas de Dios; en vez de dar uvas, dio agrazones. En Mt los protagonistas son los jefes religiosos (viñadores), que quieren apropiarse de los frutos e incluso de la misma viña. No quieren reconocer los derechos del propietario. Pero, curiosamente, al final se retoma la perspectiva de Is y se dice que la viña será entregada a otro pueblo, cosa que ni a Is ni a Jesús se les podía ocurrir.

Como los domingos anteriores, se nos habla de la viña. Una de las imágenes más utilizadas en el AT para referirse al pueblo elegido. Seguramente, Jesús recordó muchas veces, el canto de Isaías a la viña; sin embargo, no es probable que la relatara tal como la encontramos en los evangelios. No solo porque en él se da por supuesto la muerte de Jesús y el total rechazo del pueblo de Israel, sino también porque a ningún judío le podía pasar por la cabeza que Dios les rechazara para elegir a otro pueblo. Por lo tanto, está reflejando una reflexión muy posterior, de la primera comunidad cristiana.

Se os quitará la viña y se dará a otro pueblo que produzca sus frutos. Una manera muy bíblica de justificar que los cristianos se consideraran ahora el pueblo elegido. Esto era inaceptable y un gran escándalo para los judíos que consideraban la Ley y el templo como la obra definitiva de Dios, y ellos, sus destinatarios exclusivos. El relato no sólo justifica la separación, sino que también advierte a las autoridades de la comunidad que pueden caer en la misma trampa y ser rechazada por no reconocer los derechos de Dios.

Recordemos que entre la Torá (Ley) y el mensaje del Jesús, existe un peldaño intermedio que a veces olvidamos, y que seguramente hizo posible que la predicación de Jesús prendiera, al menos en unos pocos. Recordad las veces que se dice en el evangelio: “para que se cumplieran las escrituras”. Ese escalón intermedio fueron los profetas, que dieron chispazos increíbles en la dirección correcta; aunque no fueron escuchados. Muchas de las enseñanzas de Jesús, y precisamente las más polémicas, ya las encontramos en ellos.

La piedra desechada por los arquitectos es ahora la piedra angular, da por supuesto la apreciación cristiana de la figura de Jesús. Jesús no pudo contemplar el rechazo del pueblo judío como la causa de su propia muerte. Jesús nunca pretendió crear una nueva religión, ni inventarse un nuevo Dios. Jesús fue un judío por los cuatro costados, y nunca dejó de serlo. Si su predicación dio lugar al nacimiento del cristianismo, fue muy a su pesar. El traspaso de la viña a otros sobrepasa con mucho el pensamiento bíblico. En el AT el pueblo de Israel es castigado, pero permanece como pueblo elegido.

Tendremos verdadera dificultad en aplicarnos la parábola si partimos de la idea de que aquellos jefes religiosos eran malvados y tenían mala voluntad. Nada más lejos de la realidad. Su preocupación por el culto, por la Ley, por defender la institución, por el respeto a su Dios era sincera. Lo que les perdió fue la falta de autocrítica y confundir los derechos de Dios con sus propios intereses. De esta manera llegaron a identificar la voluntad de Dios con la suya propia y creerse dueños y señores del pueblo. Si la viña no es propiedad de los arrendatarios, tampoco pueden serlo los frutos.

No se pone en duda que la viña de frutos. Se trata de criticar a los que se aprovechan de los frutos que corresponden al Dueño. Claro que podemos hacer una crítica de nuestra religión. A Jesús le mataron por criticar su propia religión. Atacó radicalmente los dos pilares sobre los que se sustentaba: el culto del templo y la Ley. Tenemos que recordar a nuestros dirigentes, que no son dueños, sino administradores de la viña. La tentación de aprovechar la viña en beneficio propio es hoy la misma que en tiempo de Jesús. No tenemos que escandalizarnos de que en ocasiones, nuestros jerarcas no respondan a lo que el evangelio exige. Por lo menos, los sumos sacerdotes y los fariseos se dieron cuenta de que iba por ellos. No estoy tan seguro de que hoy los dirigentes se apliquen el cuento.

La historia no demuestra que es muy fácil caer en la trampa de identificar los intereses propios o de grupo, con la voluntad de Dios. Esta tentación es mayor, cuanto más religiosa sea la comunidad. Esa posibilidad no ha disminuido un ápice en nuestro tiempo. El primer paso para llegar a esta actitud es separar el interés de Dios del interés del hombre. El segundo es oponerlos. Dado este paso ya tenemos todo preparado para machacar al hombre en nombre de Dios. Que es lo que hacían aquellos jefes religiosos.

¿Qué espera Dios de mí? Dios no puede esperar nada de mí porque nada puedo darle. Él es el que se nos da totalmente. Lo que Dios espera de nosotros no es para Él, sino para nosotros. Lo que Dios quiere es que todas y cada una de sus criaturas alcance el máximo de ser. Como seres humanos, tenemos que alcanzar nuestra plenitud precisamente por nuestra humanidad. Dios espera que seamos plenamente humanos. ¿Pero no somos ya seres humanos? No. Somos un proyecto, una posibilidad. Desde que nacemos tenemos que estar en constante evolución. Jesús alcanzó esa plenitud y nos marcó el camino para que todos podamos llegar a ella. Según él, ser más humano es ser capaz de amar más.

Si se adjudica la viña a otro pueblo, es para que produzca sus frutos. Es la conclusión que podíamos sacar de todo el relato. Ahora bien, ¿de qué frutos nos habla el evangelio? Los fariseos eran los cumplidores estrictos de la Ley. El relato de Isaías nos dice: “esperó de ellos derecho y hay tenéis asesinatos; espero justicia y ahí tenéis lamentos. En cualquier texto de la Torá hubiera dicho: esperó sacrificios, espero un culto digno, espero oración, esperó ayuno, esperó el cumplimiento de la Ley. Pedir derecho y justicia es la prueba de que el bien del hombre es lo más importante. Jesús da un paso más. No habla ya de “derecho y justicia”, que ya era mucho, sino de amor, que es la norma suprema.

La denuncia nos afecta a todos, porque todos tenemos algún grado de autoridad y todos la utilizamos buscando muestro propio beneficio en lugar de buscar el bien de los demás. No sólo el superior autoritario que abusa de sus súbditos como esclavos a su servicio, sino también la abuela que dice al niño: si no haces esto, o dejas de hacer aquello, Jesús no te quiere. Siempre que utilizamos nuestra superioridad para aprovecharnos de los demás, estamos apropiándonos de los frutos que no son nuestros. El evangelio nos da la única alternativa posible al desastre de la historia: Hacer del amor la piedra angular.

sábado, 4 de octubre de 2014

¡¡¡¡¡CANTA FRANCISCO HERMANO DE LOS POBRES!!!!!



         

...canta Francisco hermano de los pobres lo que te atreviste
a cambiar…canta un nuevo sueño, sueño de esperanza
nuevo cielo y tierra va a llegar…
 
Si… canta pequeñuelo, como también lo hace Jesús… ríe… ríe a gozo pleno como lo vive Jesús, juega como un niño, como juega Jesús, corre entre los campos, nada en las corrientes, danza sin descanso así…como Jesús…
 
si algo en verdad te debe la humanidad es habernos devuelto a Jesús de Nazaret… o al menos lo intentaste. Reducido a propiedad de curas, monasterios, de reyes e imperios, utilizado para las guerras y crueldades mas rastreras, habían secuestrado al nazareno, desfigurado su rostro hasta hacerlo irreconocible, le han puesto coronas, cetros, “revestido “de vil oro, unos, otros lo diseñaron de tal modo que el pueblo humilde se olvide que resucito y acepte los yugos humanos: “como voluntad de Dios”, que blasfemia; al mandato de Amor lo han “regulado” en “códigos canónicos” … hasta para vestirse se parecen como una gota de agua a otra… a los modos fariseos. Y llegaste tu y desde la simplicidad, que es en verdad: alta entrega; la humildad que es ante todo libertad, rodeado de la hermana alegría limpiaste su rostro de los afeites que el poder mundano había colocado y fuiste feliz, libre y libre y libremente feliz, junto a los hermanos y hermanas que Aquel te confió. ¡Ay! en vida te toco saborear el fracaso de tus sueños, pero desde allí mismo, desde la honda sima, desde el abismo, supiste entender y hacernos entender que: DIOS ES y al serlo ninguna voluntad detendrá a su Amor.
 
…Francisco imagen del Dios hecho pobre
denuncia esperanza, profecía y canto:
vencer con amor al imperio de la muerte,
difundir la vida es misión de historia…
 
a ti también te han caricaturizado, nos dicen que eras una especie de bobito inofensivo, simplón y desde esa imagen se usa tu nombre para justificar todo aquello que aborreciste: los lujos; la molicie; el poder conseguido por la violencia; propiedades y riquezas; ansias por la lujuria del “saber”; los “altos cargos” en las iglesias… si responsable o al menos imparcialmente se lee tu vida, se entendería que jamás te desentendiste de los sufrimientos del pueblo –don de profecía- y “te metías en política ¡uy que horror!” en política… ¿ de que otra manera se entiende tu viaje a medio oriente donde descalzo gritaste llamando a la paz frente a los grandes ejércitos de los sultanes y que te recibió el sobrino del gran sultán Saladino, la historia no ha encontrado nunca otro gesto de valor, serenidad "diplomática" como aquella, con la sola compañía de un simple, llamado Iluminado de Rieti y tratar de evitar ese pecado monstruoso que fueron “las cruzadas” o la “Carta a los gobernantes del mundo”? Sabias que la misión que se te encomendó era proclamar y vivir el Evangelio… nada mas, el resto llegaría “por añadidura”, la desgracia siempre fue que “la añadidura” desplazo –y aun hoy desplaza- al Evangelio.
 
Pero quedo la semilla y anda por ahí batallando entre las breñas…por ahí.
…por los desposeídos solidaridad,
por los que no temen perder nada más,
luchan en la vida por su dignidad
con la resistencia que crea la paz…
 
jamás, habrías aceptado que alguien diga que era “tu” seguidor…imaginamos tu reacción… nos enseñas con “verdadera locura” la pasión por Dios y todo lo creado, sobre todo aquello que es maltratado, eso te absorbió la medula, caminante, algunos, algunas, también anhelamos dormir en los brazos del Eterno, simples, perdidos en algún camino…. solo cantando al hermano sol y la hermana muerte. ¡Ay hermano!, que duros, tristes tiempos estos los nuestros: guerras, matanzas, pestes, despojos…y una Iglesia encerrada en sus templos, parroquias, conventos… poniendo “horario y calendario” al amor fraterno, pero nada… como siempre desde que un muchacho al enterarse que el llamado Juan que lo bautizo con agua en el Jordán, había sido apresado por Herodes, se puso el morral –mochila- al hombro y marcho, a cumplir la razón de haber nacido: AMAR.
 
Poeta, músico, predicador itinerante…” los pájaros tienen nidos y las zorras guaridas…” al final de todo, eso es lo que eres, reparador de cuerpos y almas doloridas, solidario, libre y pobre para entonar la alegría con que Jesús camina en las calles, plazas, campos, mares y montañas de este mundo… vamos a beber del agua y el vino de la vida junto a ti, hermano, cantando…como Jesús… querido Francisco de Asís…
 
...canta Francisco la voz de los pobres… lo que te
 atreviste a cambiar….

viernes, 3 de octubre de 2014

Cinco cardenales se rebelan abiertamente contra Francisco

 
IRENE HDEZ. VELASCO
 
Desde que fuera elegido Papa hace un año y medio son muchos los que en el Vaticano arrugan la nariz ante la revolución que está llevando a cabo Francisco. Pero esos opositores hasta ahora permanecían en la sombra, aireando sus críticas desde la oscuridad. Ahora, sin embargo, por primera vez han dado el paso de salir a la luz.
 
Los cinco cardenales del ala conservadora acaban de escribir un libro en el que dejan muy claro su rechazo absoluto y total a la posibilidad de que se permita a los divorciados comulgar después de emprender un camino de penitencia, tal y como había planteado en febrero pasado el cardenal alemán Walter Kasper, considerado progresista y cercano al Papa. El hecho de que Francisco encargara a Kasper el discurso inaugural d la su primera reunión con los miembros del colegio cardenalicio fue ampliamente interpretada como una clara señal de apertura por parte del pontífice.
 
Pero ahora, cuando faltan sólo dos semanas para que arranque el sínodo que reunirá en Roma a los obispos de todo el mundo para debatir sobre los nuevos retos de la familia, cinco cardenales han dejado su patente su rechazo y hasta su hostilidad hacia la actitud abierta y dialogante que mantiene Francisco hacia los 'pecadores' en general y los divorciados en particular. Los cinco purpurados que arrugan la nariz ante el cambio de rumbo que Francisco podría estar planeando respecto a los divorciados han pasado al ataque con un libro, titulado "Permanecer en la verdad de Cristo-Matrimonio y comunión en la Iglesia católica" y que según el Corriere della Sera saldrá a la venta en Italia y en Estados Unidos el próximo 1 de Octubre que viene. Sólo cuatro días después, el día 5 de ese mismo mes, una misa solemne en la Basílica de San Pedro inaugurará el sínodo extraordinario de los obispos sobre la familia, en el que está previsto que se discuta la posibilidad de que las personas divorciadas y casadas en segundas nupcias puedan comulgar, algo que ahora mismo no se les permite.
 
Los cinco cardenales -Gerhard Muller, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe; Walter Brandmuller, presidente emérito del Pontificio Comité de Ciencias históricas; el norteamericano Raymond Leo Burke, prefecto de la Signatura Apostólica; Carlo Caffarra, arzobispo de Bolonia; y Velasio De Paolis, presidente emérito dela Prefectura de Asuntos Económicos- contraatacan en el libro que firman conjuntamente el discurso aperturista pronunciado por Kasper en febrero pasado. "Todo pecado puede ser absuelto, todo pecado puede ser perdonado. También el divorcio", decía entonces Kasper, abogando por la posibilidad de que los divorciados que han contraído un nuevo matrimonio puedan comulgar después de recorrer un camino de penitencia.

jueves, 2 de octubre de 2014

Concertación


Pedro Pierre

El alza de los pasajes del transporte urbano siempre levanta mucha polémica. Lo vemos en el caso de Guayaquil entre el alcalde y el gobierno que se lanzan la pelota el uno al otro. Hasta piden informe técnico hecho por alguna universidad… ¡Qué bien! Pero, ¿y los ciudadanos de a pie? ¿Y los estudiantes? Ya en la huelga obrera del 19 de septiembre pasado, las protestas por el alza de los pasajes no faltaron como tampoco los detenidos. ¿No está preparando nuevas manifestaciones estudiantiles esta situación? Seguramente.

Un camino de solución es la concertación: concertación con los movimientos estudiantiles y concertación con la ciudadanía. El proceso de redacción de la Asamblea Constituyente nos acostumbró a opinar, juntar nuestras propuestas y exponerlas en dicha Asamblea. La experiencia de estos últimos años nos hace ver que si una ley no está socializada encuentra bastante resistencia hasta que se escuchen los interesados.

Los transportistas urbanos y los taxistas, en su inmensa mayoría, son los gremios que buscan aumentar sus intereses y ganancias a costa de lo que sea y cueste lo que le cueste al ciudadano llano. Poco saben de la concertación y del diálogo, y mucho del atropello y del atraco. Ellos han creado esta supuesta necesidad de aumentar los pasajes a pesar de todas las facilidades y subsidios que les ha dado el gobierno. ¿Quién controla esta situación y pone cartas en el asunto para decir públicamente la real situación del transporte urbano? Quiénes vamos a pagar los platos rotos vamos a ser los simples ciudadanos… y la resistencia se va a organizar con manifestaciones, paralizaciones, bombas lacrimógenas, apaleados por la policía y nuevos presos… el cuento de nunca acabar con el desgaste correspondiente.

Pero es de preguntarse cómo estamos organizados o desorganizados los ciudadanos… Criticar y gritar, eso lo sabemos hacer de sobra. Pero no somos capaces de relacionarnos entre vecinos, de sentarnos para conversar, de elaborar propuestas, incidir en las decisiones locales, provinciales y nacionales.

La experiencia del pueblo de Jesús nos puede ayudar. Por haber sacado a su pueblo de la esclavitud de Egipto, Moisés pensaba que era capaz de resolver todos los problemas, pequeños y grandes. Fue su suegro, un tal Jetró quien le hizo reconocer su mal actuación y le propuso practicar lo que llamamos hoy el principio de subsidiariedad: cada grupo resuelve sus problemas y su colaboración y cuando no puede acude a la autoridad superior. “No es lo mejor como tú lo estás haciendo… Elige entre los hombres del pueblo algunos que sean valiosos y que teman a Dios, hombres íntegros y que no se dejen sobornar, y los pondrás al frente del pueblo como jefes de mil, de cien, de cincuenta o de diez. Ellos harán de jueces para tu pueblo a cualquier hora; te presentarán los asuntos más graves, pero decidirán ellos mismos en los asuntos de menos importancia”.

Bien podríamos sacar lecciones de esta experiencia bíblica, ¿no les parece?

miércoles, 1 de octubre de 2014

Las muchas razones para votar a Dilma


-RECOMENDAMOS MUY CARIÑOSAMENTE LA LECTURA DE ESTE ARTÍCULO A LOS Y LAS "FUNDAMENTALISTAS, INTEGRISTAS, UTRA ECOLOGISTAS, PURISTAS Y DEMÁS, DE CIERTA IZQUIERDA" QUE TAMBIÉN ES PARTE DE LAS IGLESIAS EN AMÉRICA LATINA Y EL MUNDO. AFECTUOSAMENTE EQUIPO DE LA IGLESIA DE A PIE.-

Leonardo Boff

Reconociendo los percances y errores que ha habido en los últimos 12 años del gobierno de Lula-Dilma y viendo los esbozos de proyectos políticos presentados por los partidos de oposición, estoy convencido de que el proyecto liderado por el PT con Dilma es todavía el más adecuado para Brasil. Sólo por esto mi voto va ya para Dilma Rousseff.

Pero tengo otras razones a ser tomadas en consideración.

La primera de ellas trata de algo de magnitud histórica innegable. A partir de 2002 con Lula y sus aliados ligados a las bases de la sociedad, se hizo una revolución democrática y pacífica en Brasil. Hay que decirlo claramente: lo que ocurrió no fue solo una alternancia de poder, sino una alternancia de clase social. Las clases dominantes que a lo largo de toda la historia ocuparon el Estado, garantizando más sus privilegios que los derechos de todos, fueron apeadas del Estado y de sus aparatos. Un representante de las clases subalternas, Lula, llegó a ser presidente. Y realizó una verdadera revolución en el sentido que Caio Prado Jr. dio en su clásico libro La Revolución Brasileira (1996): revolución significa «transformaciones capaces de atender las aspiraciones de las grandes mayorías que nunca fueron debidamente atendidas; revolución que lleva la vida del país por un nuevo rumbo».

No podemos negar que millones de personas han visto atendidas sus aspiraciones y que hoy el rumbo de Brasil es otro. Puede no ser del agrado de las clases dominantes que fueron derrotadas por el voto. De un Estado neoliberal y privatizador que se alineaba con el neoliberalismo dominante, hemos pasado a un Estado republicano, que coloca la res publica, la cosa pública, lo social en el foco de su acción, de ahí la centralidad que el gobierno Lula-Dilma ha dado a los millones de personas que estaban secularmente al margen y que fueron –son 36 millones– incluidos en la sociedad organizada.

Esta conquista histórica no podemos perderla. Hay que consolidarla y profundizarla. Los que antes comían caviar tendrán que acostumbrarse a comer platos populares como carne de sol o baião de dos.

Para consolidar esta revolución voto a Dilma.

La segunda razón consiste en garantizar las dos revoluciones que han ocurrido: una rumorosa y otra silenciosa. La rumorosa han sido las muchas políticas sociales que son de conocimiento general. Estas se han hecho visibles en las multitudes que comenzaron a usufructuar los beneficios mínimos de una sociedad moderna. Tal hecho corrió mundo y ha servido de punto de referencia a otros países. Pero hubo también una revolución silenciosa: las varias universidades federales creadas en todo el país y las decenas de escuelas técnicas y cursos profesionales que han habilitado a millones de personas. Esta política de educación todavía debe de ser extendida, multiplicada y ganar calidad. Por esta razón mi voto va para Dilma.

Una tercera razón es el crecimiento con la multiplicación del empleo. Es verdad que nuestro crecimiento es pequeño pero nunca se mantuvo el desempleo en niveles tan bajos, un 5% de los trabajadores. En el mundo, a consecuencia de la crisis neoliberal, existen en la zona euro 102 millones de personas desempleadas, con ningún crecimiento o con crecimiento irrisorio. Nuestra generación ha visto caer dos muros, el de Berlín en 1989 y el de Wall Street en 2008. Resistimos a estas dos caídas: no perdimos los ideales del socialismo democrático ni tuvimos que desemplear y renunciar a las políticas públicas. Los salarios en esos 12 años subieron un 70% por encima de la inflación. Por eso mi preferencia es por Dilma.

Una cuarta razón: en algunos estratos del PT ha habido corrupción. Esta no viene de ahora sino de mucho antes. Hay que reconocerla, rechazarla y condenarla. Pero nunca jamás, en ningún momento, se ha acusado a la presidenta Dilma de corrupta. Ni nunca ella aceptó aprobar proyectos que fuesen dañinos para el pueblo brasilero. Siempre fue fiel al pueblo, point d’honneur de su gestión.

Lucharemos para vencer. No para vencer simplemente, sino para consolidar lo que ya se ha conseguido, avanzar y consolidar muchos puntos, especialmente aquellos que fueron reclamados en las calles en junio de 2013. Resumiendo, allí se pedía: queremos una democracia participativa, en la cual los movimientos sociales puedan ayudar a discutir, pensar y decidir los mejores caminos, especialmente para los más vulnerables. Eso implica mejor educación, mejor sanidad, transporte decente, saneamiento, cultura donde el pueblo pueda mostrar lo que es y participar de lo que se hace en las distintas regiones de Brasil.

Tenemos que avanzar en la reducción de la desigualdad, en la sostenibilidad ambiental, en la reforma agraria, en la protección de las tierras indígenas y en la cultura generalizada. Mediante la cultura se supera la mentalidad meramente consumista y materialista y se crea espacio para aquello que solo el ser humano puede realizar: creatividad en las artes, en la música, en el teatro, en el cine, en las letras y en otros campos en los que la cultura se expresa. En la cultura se revela más claramente el alma de un pueblo. Estoy seguro de que Dilma asumirá estos puntos. Para que eso suceda con más seguridad voto a Dilma.

Estamos asistiendo al alborear de una nueva civilización biocentrada a la cual deben servir la economía, la política y la cultura. Brasil tiene todas las condiciones para ser uno de los primeros en inaugurar esta nueva fase de la historia. Con Dilma será más fácil recorrer ese camino. Por eso voto a Dilma.