MONS. GONZALO LOPEZ M.

MONS. GONZALO LOPEZ M.

sábado, 25 de junio de 2016

EL ESPÍRITU DE JESÚS UNE, NUNCA SEPARA


Fray Marcos Rodríguez
Lc 9, 51-62

Todos los evangelios proponen la subida de Jesús a Jerusalén como un marco teológico, pero Lc le da un énfasis especial. Comienza con las frases programáticas que hemos leído hoy, y termina con la expulsión de los vendedores del templo. Bajo capa de trayectoria geográfica, se esconde una trayectoria espiritual: Subida al Padre a través de la muerte. “Cuando iba llegando el tiempo de que se lo llevaran a lo alto, también él resolvió ponerse en camino para encararse con Jerusalén”. La frase es un resumen de la vida y muerte de Jesús, incluida la resurrección y glorificación. Este evangelio deja claro lo que va a pasar. Por muy desagradable que pueda parecer, es aceptado expresamente por Jesús, tal vez como la única manera de convencerles de que todo lo que había hecho y enseñado, era lo correcto.

El episodio de los discípulos rechazados, tiene mucha miga. Los samaritanos eran considerados herejes por los judíos, que no perdían la ocasión de humillarlos y despreciarlos. No es de extrañar que ellos a su vez, tomaran la revancha cuando podían. Si los enviados hubieran propuesto bien el mensaje de Jesús, si hubieran comunicado las verdaderas intenciones de Jesús al subir a Jerusalén, no solo no les hubieran rechazado, sino que les hubieran aceptado con los brazos abiertos. Nada más de acuerdo con sus intereses podían esperar los samaritanos. Alguien que fuera capaz de criticar tan duramente lo que se cocía en el templo, tenía que tener toda su aprobación. Pero seguramente les hicieron pensar en una subida “para hacerse cargo del reino”, que era lo que los discípulos esperaban. Tergiversaron el mensaje y fueron rechazados de plano.

La reacción de los Zebedeos no tiene pérdida. Piensan en un nuevo Elías, que había mandado bajar fuego del cielo que consumió a los emisarios del rey. Pretenden que Jesús haga honor a su condición de profeta poderoso. Otra tentación constante del hombre, poner a Dios de su parte contra todo aquel que le lleve la contraria. Jesús les “increpó” (el mismo verbo que emplea para expulsar demonios). En otras traducciones se añade: “No sabéis de qué espíritu sois”. ¿Por qué a través de la historia, olvidando esta actitud de Jesús, nos hemos seguido comportando como Santiago y Juan? Siempre que ha tenido el poder suficiente, la Iglesia ha respondido con violencia contra todo el que no aceptara su doctrina o sus normas. Ni siquiera la libertad religiosa, que es un derecho básico de todo ser humano, ha sido capaz de aceptarla hasta que ha perdido la capacidad de imponer su absolutismo.

Como el domingo pasado, se trata de responder a la pregunta: ¿Quién es Jesús? Si de verdad aceptásemos el espíritu de Jesús, la primera consecuencia sería la tolerancia. Jesús no impone nada, simplemente propone la buena noticia del Reino y deja en libertad para aceptarla o rechazarla. Su mensaje entraña una oferta de verdadera liberación, pero como tal, solo puede interesar a los que sienten que están oprimidos por realidades que no les dejan ser ellos mismos. Toda falta de identificación con el otro, supone una falta de identificación con el Dios de Jesús. Lo que nos separa de los demás, nos separa de Dios.

A continuación, presenta Lc tres candidatos a seguirle. No olvidemos que se encuentran en Samaría, tierra hostil al judaísmo oficial. A pesar de ello, algunos manifiestan la intención de seguir a Jesús. Naturalmente se trata de un montaje literario para incrustar tres máximas claves en el pensamiento de Jesús. Por lo tanto lo importante son las respuestas, que a cada una de las propuestas da Jesús; no los interlocutores, que ni siquiera tienen nombre. Con frases cortas y tajantes se intenta aclarar una actitud vital sin miramientos de ninguna clase. Se quiere resaltar la radicalidad del mensaje y por lo tanto del seguimiento. Esa exigencia es una oferta, no una imposición (en contra de lo que acaban de manifestar los discípulos). Cada uno es libre de aceptarla o no. Ni siquiera se dice si los aspirantes la aceptaron.

Esa exigencia no es un capricho de Dios, sino que la pide la misma naturaleza de la oferta de salvación que nos hace Jesús. Nuestra condi­ción de criaturas, y por lo tanto limitados, es la que nos obliga, una vez tomado un camino, a tener que abandonar todos los demás. La renuncia a aquello que me gusta, dejará de ser renuncia si lo hago con conocimiento y libertad, para convertirse en elección de lo mejor. No siempre, lo que me causa más placer, lo que menos me cuesta, lo que más me agrada, lo que me pide el ADN, es lo mejor para alcanzar la plenitud del ser humano. La vida es por naturaleza lucha y superación. Si desaparece la tensión interna es que ha llegado la muerte.

Nuestra religión nos ha presentado el seguimiento de Jesús como una renuncia. La utilización de este concepto es la mejor señal de que no hemos entendido nada. No se trata de renunciar, sino de elegir lo que de verdad es bueno para mi auténtico ser. Dios quiere nuestra plenitud. Tenemos que superar la idea de un Dios, que para ser Él más, tiene que humillar al hombre. No, la causa de Dios es la causa del hombre. Dios está identificado con su criatura; por lo tanto, la mayor gloria de Dios es que la criatura llegue a su plenitud. No tenemos que amar a Dios sobre todas las cosas; tenemos que amar a Diosen todas las cosas. Pero si las cosas ocupan el lugar de Dios, me estoy apartando de mi verdadera meta.

La 1ª máxima: “Las zorras tienen madrigueras, los pájaros nido, pero el Hijo de Hombre no tiene donde reclinar la cabeza”. En el ambiente de itinerancia en el que se desarrolla esta parte del evangelista, no se hace hincapié en la pobreza, sino en la disponibilidad. El que quiera seguir a Jesús tiene que estar completamente libre de trabas. Ni siquiera la seguridad de un hogar debe impedirle estar dispuesto siempre para la marcha. No son las posesiones o las relaciones sociales lo que impiden el seguimiento sino el estar apegado a cualquier cosa que te impida ser realmente tú mismo.

La 2ª: “Deja que los muertos entierren a sus propios muertos”. Es también radical, pero no debemos entenderla en sentido literal. Lo que le pide a Jesús al aspirante, no es no enterrar a su padre que había muerto, sino que le dejara cumplir con el precepto de atender a su padre anciano hasta que muriera. Jesús antepone las exigencias del Reino a la obligación prescrita por la Ley de atender a los padres en su ancianidad. La Ley debe ser superada por una total disponibilidad hacia todos, no solo hacia los seres queridos. La enigmática respuesta de Jesús da a entender que él había pasado a la vida, pero que los que se quedaban en casa de su familia, permanecían en la muerte espiritual.

La 3ª: “El que echa mano al arado y sigue mirando atrás, no vale para el Reino de Dios”. Despedirse de su familia no debemos entenderlo como “decirles adiós”. En aquella sociedad despedirse significaba dedicar días o semanas a celebrar la separación. El significado es muy parecido a la anterior, pero aquí se quiere resaltar la apertura integral a todos los seres humanos. Ya no hay particularismos, ni siquiera existe “mi familia”. Ahora toda la humanidad es mi familia. El círculo familiar suele ser la excusa donde camuflo un egoísmo amplificado que me impide darme a todos. El mal uso que se ha hecho de esta frase, sobre todo en ambientes de vocación religiosa nos obliga a repensarla bien.

Las exigencias radicales que propone Jesús en el evangelio, debemos interpretarlas desde la perspectiva del Reino. No se refiere tanto a la materialidad de las realidades que hay que abandonar, cuanto al despego de toda seguridad que es la verdadera exigencia del seguimiento. Se trata de vivir una escala de valores de acuerdo con el Reino, pero no quiere decir que haya que renunciar a todo lo humano para llevar una vida desencarnada. Decíamos el domingo pasado que todo lo humano debe de ser incorporado a la vida. La familia, la amistad, el compromiso social son valores que pueden ser incorporados al mensaje de Jesús, siempre que no les demos un valor exagerado y confiemos solo en ellos.



Meditación-contemplación

¡No sabéis de qué espíritu sois!
La mayoría de los cristianos no nos hemos enterado.
Si te preocupa que alguien te rechace,
es que no has entendido lo que realmente eres.
....................

Si aún somos capaces de rechazar al otro,
es que seguimos sin confiar en lo que somos.
Por eso necesitamos de seguridades externas.
No tienes que librarte de los demás, sino de ti mismo.
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La necesidad de juzgar, de condenar, de rechazar a los demás,
es la mejor prueba de incomprensión del evangelio.
Todos los fundamentalismos son fruto de la misma actitud,
una falta de confianza en Dios y en la Vida.
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viernes, 24 de junio de 2016

"PAZ PARA COLOMBIA"

PROCESO DE PAZ EN COLOMBIA
LA PAZ -- LOS DETRACTORES


Jairo Sandoval Franky

EyP.- “Doctor, deje de joder con la paz, deje que maten a esos bandidos y dedíquese usted a su campaña para Presidente”.

Amonestación de un transeúnte bogotano a Otto Morales Benítez, Pres. Comisión de Paz, año de 1982.

La misma gansa recriminación del anterior rótulo zumba ahora en la boca de otros “transeúntes”. Es “el insectil piquito” -diría el poeta Julio Arboleda- de quienes no han interrogado jamás si los golpes políticos sangrientos que por doscientos años venimos sufriendo desde abajo tienen una solución violenta desde arriba (o viceversa). Como si acabar maquinalmente con la insurgencia de una época acabara con las del futuro. Lo cual ha sido rebatido por la violencia recurrente del país multicentenario, con énfasis en los hervores sangrientos de los últimos sesenta y cinco años. Los detractores del actual proceso de paz (tal como los infamadores de ayer) no logran entender este simple deletreo histórico-inductivo: nuestra violencia es permanente, porque sus causas son fatalmente endémicas.

Ay, que el grupo de quienes sí lo entienden, el mayoritario de los que deseamos la paz sin tanta palabrería, sin tanto fingimiento, obra bajo delusiones del mismo estilo: ilegítimas. Por ejemplo: “Hay un clima nacional en el cual la paz es un propósito que se quiere buscar a través del diálogo con todas las fuerzas de la nacionalidad. Creo que es un propósito del Gobierno. No es una dificultad que la Comisión [de Paz] sea numerosa. Hay tantos matices dentro del problema, que entre más gente participe, así será más fácil el diálogo. Sobre el problema de la amnistía, ya está definido que lo maneja el Congreso”. Infelizmente, este prematuro reporte optimista lo sirvió al país en 1982 Morales Benítez, antes de comenzar los diálogos con las Farc - y apenas un año después renunciaba a la presidencia de la Comisión negociadora. ¿La recomendación que ofreció entonces al Presidente Betancur y a la nación?: “Combatir contra los enemigos de la paz, que están agazapados por fuera y por dentro del gobierno”. Y a continuación rendía una lúcida enseñanza histórica, que hoy no podemos desdeñar: “Esas fuerzas reaccionarias en otras épocas lucharon, como hoy, con sutilezas contra la paz, y lograron torpedearla”. Hubiera podido agregar Otto: “Esos reaccionarios han existido desde el principio de nuestra historia y existirán hasta tanto no extirpemos los gérmenes reales y primarios de nuestra violencia: la desigualdad social”.

 He ahí la importancia visceral del actual proceso de paz. Que si los colombianos hallamos la valentía, la tenacidad y el correcto proceso, podríamos con un tanto de energía (y un gancho a la mandíbula de los perversos) arrollar por lo menos lo mortífero de nuestra irrespirable obcecación de clases. Para lo cual es menester definir, de primero, quienes son hoy los detractores –‘agazapados’ o no- de nuestra paz. En mi parecer, los siguientes deben incluirse:

§ Terratenientes, latifundistas, agricultores y ganaderos premodernos, para quienes el ámbito rural califica cual propiedad macondiana de personal avasallamiento. Públicamente autoritarios, disimuladamente represivos y, con frecuencia, malhechores, la paz les significa perdida del dominio feudalista sobre Colombia rural y menoscabo de su propia riqueza, insolentemente acumulada con el sudor ajeno. José Félix Lafaurie (FEDEGAN) es, en mi opinión, el exponente mas jactancioso de tal bandada.

§ Las cabezas siniestras, cuyos criterios divulgados volátilmente estimulan a los criminales: las ‘Manos Negras’. Configuran la elite socio-intelectual de la derecha tirada de largo. Corren jubilosas el riesgo calculado de difamar a la izquierda, el fino olfato extremista maliciando los felices avatares del lucro político. Despliegan una fidelidad canina por quienes ofrendan protección o alabanza a su ideario ortodoxo y macartista. Adminículos de la degradación socio-política del país -según la evisceración democrática y el desfalco moral que originan con sus asaltos a nuestro endeble capital social- son siempre la solución en busca de algún problema o alegato letal. ¿Y la nómina? Obdulio Gaviria, Francisco Santos, Fernando Londoño, Plinio A. Mendoza, nuestro Inquisidor Mayor: Alejandro Ordóñez, et al. Sus dictámenes se filtran en la psiquis trastornada de los homicidas, y las consecuencias se ornamentan con cruces.

§ Fracciones del militarismo activo o en retiro, para las que el ‘espíritu de cuerpo’ mal entendido sobrepone los interés particulares a los republicanos. Se alimentan de una exagerada nostalgia castrense. También de los temores al cambio social antagónico a sus sinecuras y rentas. O de una sensibilidad política proclive a la violencia. No han sido pocas sus inquietantes manifestaciones de ilegitimidad pretoriana.

§ Hombres públicos mendaces, cuya patética estampa política ofende a nuestro panorama historio desde su concepción. El desprecio por el país y la gente, la soberbia otomana de sus actitudes oficiales y la total ausencia de conocimiento institucional moderno y de políticas públicas escrupulosas, delimitan su horizonte mental, causan su desfalco moral y arruinan su conducta diaria. Se distinguen de los felones y los delincuentes comunes apenas en el tipo de armas con que hieren a la sociedad y al Estado. Camuflados en los sectores del establecimiento, su delincuencia se baña con los esmaltes de la legalidad y hacen un daño mimético a la paz.

§ Altos empresarios. El presupuesto humanístico y social del sector capitalista colombiano es deficitario. Como este sector produce y acapara la riqueza nacional, de él emana la oposición más disciplinada y técnica al cambio del ‘status quo’ y la negativa más rancia a una paz justa.

§ La subversión doctrinaria, cuya ‘visión’ ictérica y gestión paleolítica y brutal libro para una siguiente reflexión.

§ El expresidente Álvaro Uribe. No hay hombre público alguno que haya paralizado con mayor obstinación la paz de Colombia que este político totalitario y bilioso. Ocho largos años tuvo, ¡ocho!, para vencer terminantemente a las Farc, el doble de años consumidos por cada una de las dos guerras mundiales y por Corea o Vietnam. Contó además con equipo y armamento multiconfigurados, con inteligencia electrónica (cripto-analítica, radar-satelital, etc.) y con el entrenamiento impartido por el estratégico USMC, todo ofrecido a carretadas y con puntualidad por EE. UU. Poseyó finalmente a) un Ministerio de Defensa intrépido, b) un pueblo ingenuamente crédulo y dispuesto. Y aún así, con una plétora de auxilios y de años, no fue capaz de fraguar la victoria.

¿Qué pasó? Que para 2006, con las Farc confinadas a su mínima expresión y la paz a punto (si hubiera tenido el fuste del patriota y la mente del estadista), prefirió la guerra. Guerra que procedió a manipular como técnica de deslumbramiento y control populares, y a cultivar cual bálsamo para su picazón por el poder perpetuo. Y aún ahora, convertido en reliquia política, o toro de lidia en arrastre, fantasea subvertir la esperanza de la paz. El expresidente balístico merece la reconvención póstuma de todo colombiano honrado; mas si siguiese prendido tan a las calzas de la guerra como el ‘Bulldog’ se trinca a los pantalones del cartero, la prognosis sería apretarle la correa, o plantarlo a roer el ostracismo.

Colombia Obligatoria no puede detener su génesis. Los colombianos debemos buscar su apoteosis, no su ruina. ¿Si no somos nosotros, ¿quiénes? Si no es ahora, ¿cuándo?

jueves, 23 de junio de 2016

Cuatro años de libertad negada para Assange




ALAI.- El 19 de junio, Julian Assange cumplió cuatro años confinado en la Embajada de Ecuador en Londres, situación que amenaza con prolongarse indefinidamente, con graves consecuencias para su salud y sus derechos básicos. A pesar del dictamen del Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de Naciones Unidas, de diciembre pasado, que determinó que Assange es víctima de una detención arbitraria, ni Suecia ni Gran Bretaña han retirado la orden de detención. No reconocen que se está violando los derechos humanos de Assange, quien está bajo investigación en Suecia (sin tener acusación formal) por un posible caso de violación; como tampoco reconocen el derecho de Ecuador de darle asilo u obtener un salvoconducto para que pueda salir del país, bajo el argumento de que el derecho europeo no reconoce el asilo diplomático.

De hecho, lo único que por ahora garantiza que Assange no vaya preso –y sea expuesto a una eventual extradición desde Suecia a EEUU, donde podría ser enjuiciado por un tribunal especial o militar– es el principio de inviolabilidad del recinto diplomático. Hecho que le implica un costo para Ecuador, como lo evidencia la reciente reunión del canciller ecuatoriano, Guillaume Long, con su homólogo británico, quien se negó a avanzar conversaciones sobre una posible cooperación bilateral en materia de comercio, educación y ayuda humanitaria, mientras Assange siga en la Embajada.

Para marcar este 4to aniversario, en unas 13 ciudades del mundo se han organizado actos en solidaridad con Assange. En Ecuador, justamente, el día 20 se inauguró en CIESPAL (Quito) el encuentro académico “Julian Assange, 4 años de libertad negada”, cuya agenda aborda temas como derechos humanos; geopolítica y luchas desde el Sur; y tecnopolítica y ciberguerra. En el acto inaugural, René Ramírez, Secretario de Educación Superior Ciencia y Tecnología e Innovación de Ecuador, se refirió a lo que ha sucedido luego de la detención prolongada de Assange como uno de hechos más importantes de nuestros tiempos en términos geopolíticos, casi igual de importante que el 11 de septiembre (2001). “Es tal vez el asilo político más importante de nuestra época”, señaló.

Por su parte, el científico norteamericano, Noam Chomsky, en una intervención grabada, expuso cómo, hace más o menos un siglo, las libertades democráticas ganadas obligaron a los gobernantes, en países como EEUU e Inglaterra, a cambiar su estrategia de poder, ya que al haberse extendido las libertades, no podían seguir manteniendo el control social mediante la violencia. Entonces entendieron que había que implantar el control a través de la opinión; o sea, fabricar el consenso mediante el trabajo de comunicación y relaciones públicas.

Ello ha implicado, a su vez, que todo lo que no puede generar consenso se debe manejar en la oscuridad. Entonces, dice, el “crimen” imperdonable de Assange y Wikileaks es haber levantado este velo de secreto que proteje a los poderosos. Por lo general, afirmó el académico, la lectura de los documentos desclasificados permite apreciar que el secretismo oficial poco tiene que ver con la seguridad del Estado y mucho con esconder al público decisiones que podrían afectar sus intereses, como se ha puesto en evidencia con la negociación secreta de los tratados comerciales actuales, que benefician principalmente a las grandes transnacionales (como el TTIP y el TPP).

Roy Singham, fundador de la empresa Thoughtworks que desarrolla software libre, habló de la nueva fase del capitalismo en la economía mundial, donde se destaca el enorme poder que han acumulado las corporaciones gigantes de Internet. Identificó las 5 empresas clave que controlan entre 66 y 72% de la economía mundial de Internet en su respectivo sector, que son Facebook, Google, Smart City, Paypal y Gmail, enfatizando que representan ”la mayor amenaza de monopolio nunca vista en el capitalismo”. La materia prima de esta nueva economía son los datos que proveen los usuarios de Internet, y que son almacenados en lo que engañosamente se llama “la nube”. “La gran batalla ahora es por el control de estos datos y de quienes tienen acceso a ellos”, resaltó Singham.

Estos centros de datos representan “el control futuro de lo cada uno de Uds. piense, lea, cree, compre y como participe en la sociedad”, recalcó. Para manejarlos, Google por sí solo gasta 15 mil millones de dólares por año en hardware – más que los bancos. Singham estima que hoy estas empresas tienen un mayor control de la economía que los bancos; por lo mismo, la computación en “la nube” nunca podrá ser una institución democrática, porque es demasiada grande. Es comparable con el salto, en lo militar, del fusil a la bomba atómica.

A ello se añade que el sector tecnológico, que es el que más crece en la crisis, emplea relativamente poca mano de obra, a la vez que los avances tecnológicos están haciendo obsoletos muchos puestos de trabajo en otros sectores de la economía. Por ello se está viendo una profundización de la crisis y se viene una gran crisis del empleo.

Singham expresó que, con las nuevas capacidades de espiar todo, guardar todo y concentrarlo en estas grandes empresas y las agencias de seguridad –principalmente la NSA –, “enfrentamos una batalla para el alma y el futuro de la especie humana”. Entonces, concluyó, necesitamos “educar a la gente en todo el mundo sobre cómo luchar por la democracia”, lo que no es solo una batalla de las izquierdas: “En perspectiva, se debe enfrentar con un gran movimiento popular, globalmente”.

Varios ponentes del evento, expresaron su reconocimiento a lo que ha significado el aporte de Assange y Wikileaks a la causa democrática. “Julian Assange no es culpable de nada, es un paladín de la libertad de nuestra nueva época”, afirmó Ignacio Ramonet. A su vez, reconoció el gesto valiente de Ecuador de haberse enfrentado a las potencias mundiales para albergar al australiano. “Ecuador ha tenido un comportamiento ejemplar en el caso Assange. Ninguna otra gran democracia en el mundo se atrevió a proteger a Julian Assange”, aseveró.

miércoles, 22 de junio de 2016

Francisco: “La pena de muerte es una ofensa a la inviolabilidad de la vida”


(RV).- "Deseo hoy alentar a todos a trabajar no sólo por la abolición de la pena de muerte, sino también por la mejora de las condiciones de reclusión, para que respeten plenamente la dignidad humana de las personas privadas de libertad", es el aliento del Papa Francisco a los participantes en el VI Congreso Mundial contra la Pena de Muerte que inició este 21 de junio en Oslo, Noruega.

El Evento organizado por Ensemble contre la peine de mort, en colaboración con la Coalición Mundial contra la Pena de Muerte tiene por objetivo "alcanzar y eliminar la obligatoriedad de la pena de muerte". Este congreso es el evento más importante sobre la pena de muerte, que reunirá a más de 1500 participantes, entre los que se encuentran más de 30 ministros, 200 diplomáticos, Premios Nobel de la Paz, parlamentarios, universitarios, abogados y defensores de los derechos humanos.

En su mensaje, el Santo Padre agradeció a todos aquellos que están comprometidos en construir un mundo libre de la pena de muerte, y asegura que: "de hecho, hoy día la pena de muerte es inadmisible, por cuanto grave haya sido el delito del condenado. Es una ofensa a la inviolabilidad de la vida y a la dignidad de la persona humana que contradice el designio de Dios sobre el hombre y la sociedad y su justicia misericordiosa, e impide cumplir con cualquier finalidad justa de las penas. Además, señala el Papa que, no hace justicia a las víctimas, sino que fomenta la venganza".

En el marco del Jubileo Especial de la Misericordia, el Pontífice recuerda que es una ocasión propicia para promover en el mundo formas cada vez más maduras de respeto a la vida y la dignidad de cada persona. No hay que olvidar que el derecho inviolable a la vida, don de Dios, agrega el Papa, pertenece también al criminal.

"Deseo hoy alentar a todos a trabajar no sólo por la abolición de la pena de muerte, concluye el Obispo de Roma, sino también por la mejora de las condiciones de reclusión, para que respeten plenamente la dignidad humana de las personas privadas de libertad". "Hacer justicia" no significa que se deba buscar el castigo por sí mismo, sino que las penas tengan como finalidad fundamental la reeducación del delincuente. Por ello, afirma el Papa, la cuestión debe ser encuadrada en la óptica de una justicia penal que sea abierta a la esperanza de reinserción del culpable en la sociedad. ¡No hay pena válida sin esperanza! 

martes, 21 de junio de 2016

La batalla por la Patria Grande

 
Simona V. Yagenova
Politóloga, especialista en estudios sobre movimientos sociales.
 
ALAI.- En el plano geoestratégico mundial asistimos a una transición intrasistémica cuyo desenlace para la humanidad es incierto. Transición porque algunos de los pilares y reglas del juego geopolítico están modificándose[1], e intrasistémica porque se efectúa dentro del modo de acumulación del sistema capitalista.
 
Se constata una crisis del modo de acumulación capitalista, que tiene rasgos tanto cíclicos como sistémicos que implica una nueva reconcentración de los capitales, e una intensificación de la disputa inter-imperialista por territorios, bienes naturales, recursos energéticos y mano de obra barata, que se desarrolla de manera paralela a una crisis civilizatoria, ambiental, sustentado en imaginarios y modos de vida-consumo que no son sustentables a largo plazo. Diversos estudiosos del tema (Harvey, Dierkxsens, Houtard, Amin, Wallerstein, Lowy) han planteado que las contradicciones sistémicas se agudizan, lo que ofrece oportunidades para trascender hacia una sociedad post-capitalista (Dierkxsens), o hacia un lento proceso de caos y barbarie que llevaría a la destrucción del planeta y de la humanidad (Luxemburg,).
 
El sistema mundial actual carece de un mecanismo arbitral independiente, no existen efectivos contrapesos, como tampoco mecanismos democráticos que permitiese al ciudadano -mundo ejercitar su voz y voto en los ámbitos supranacionales e insuficiente correlación mundial para transitar hacia otro sistema mundial distinto. En este sentido, los Estados se constituyen aún en un eslabón estratégico para cualquier estrategia de transformación del orden mundial.
 
Mientras se gestan esfuerzos para la constitución de un mundo multipolar encabezado por los BRICS y países del ALBA, mediante una serie de acuerdos políticos relativos a una eventual transformación del sistema financiero internacional, alianzas económicas, políticas y diplomáticos que buscan reducir el margen de maniobra de los EEUU, el Imperio impulsa una nueva ofensiva mediante modalidades de la guerra descentralizada, el uso del sicariato y ejército privados, la sofisticación del sistema de espionaje, y una guerra mediática impulsada desde las empresas privadas de comunicación como brazos ideológicos para la estrategia de control y manipulación de población. Existe una creciente brecha entre la ciudadanía mundial y los poderes fácticos que adquieren cada vez más poder y aspiran a robustecer el sistema de dominación y saqueo total. La dramática situación que se vive en Iraq, Siria y Libia, demuestra lo que sucede cuando se desatan las fuerzas destructivas del capital sobre los territorios y pueblos donde se sitúan recursos energéticos de vital importancia para la reproducción del modelo.
 
Hoy por hoy, no existe una correlación de fuerza política-social mundial que tenga posibilidad de revertir o modificar el contenido del modelo sustancialmente. Esto, implica, a corto plazo, que se asiste a un contexto mundial cuyos rasgos sobresalientes son la inestabilidad acompañada por un renovado ciclo de militarización y ofensiva imperialista que tiene como sujeto principal al Imperialismo Estadounidense, la OTAN y las empresas trasnacionales.
 
Cuando en el 2014, el mandatorio cubano Raúl Castro proclamó a nombre de los países integrantes de la Comunidad de Estado Latinoamericanos y Caribeños ( CELAC) que nuestra región es una “ Zona de Paz” y solicitó a los estados miembros respetar plenamente la resolución emitida, se tenía plena consciencia, a lo menos por parte de los países del ALBA, de las amenazas que se cernían sobre la Patria Grande y de la fragilidad que prevalece aún en el ámbito de los procesos de integración regional.
 
La contraofensiva imperial y de las fuerzas de derecha contra los gobiernos progresistas de la región ha sido una parte consustancial de la dinámica socio-política de la región, por lo que en sí, no es novedoso. Basta recordar la larga historia de intervenciones, los Golpes e intentos de Golpe de Estado que se registraron durante la última década. Sin embargo, es evidente, que esta ofensiva se ha acrecentado durante los últimos seis meses, dirigiéndose especialmente contra Brasil mediante un golpe de Estado contra la Presidenta Vilma Rousseff y una intensificación de la campaña internacional en contra a República Bolivariana de Venezuela.
 
La compleja estrategia de desestabilización que se ha aplicado en contra de la Revolución Bolivariana, si bien reproduce viejos modus operandi del siglo XX, boicot económico, intentos de Golpe, violencia opositora, campaña orquestada de la derecha internacional etc.( URSS, Guatemala, Cuba, Chile, Nicaragua etc.) ha incorporado nuevas modalidades que en su conjunto consisten en una densa estrategia de guerra de “ baja intensidad“ que involucra a los EEUU, capitales transnacionales, las empresas mediáticas, y fuerzas políticas de derecha. Intentos de golpe de Estado, la conformación de grupos paramilitares, la guerra económica, la divulgación de información falsa y distorsionada sobre la realidad venezolana, el financiamiento de operativos de desestabilización interna, las guarimbas y promoción de violencia fascista que han dejado más de decenas de personas asesinadas. Durante el 2014 se provocaron más de 18 mil incidentes de violencia fascista y terrorista con la respectiva pérdida de vidas, quema de puestos de salud, escuelas, universidades, autobuses, en fin destrucción material y sabotaje al aparato productivo, todo con el intento de crear un clima de zozobra y terror en la ciudadanía.
 
Esta ofensiva surge en un contexto de indudables impactos de la crisis económica mundial sobre los países progresistas o de izquierda. A pesar de ello, ha existido un claro compromiso político de no sacrificar las políticas sociales dirigidas hacia la población más vulnerable, ni modificar la ruta trazada de continuar impulsando los procesos de cambio social, tal como lo demuestra la Venezuela, Bolivia y Ecuador. Su enorme debilidad, sin embargo, reside de no haber propiciado medidas que permitiesen una transición más decidida hasta un sistema poscapitalista.
 
Si algo han demostrado los gobiernos de ultraderecha de Macri en Argentina y el golpista de Temer en Brasil, es que la derecha latinoamericana no tiene nada que ofrecer a su población más allá de repetir los desgastadas recetas neoliberales, favorecer a las elites políticas, al capital transnacional, cerrar los espacios democráticos e imponer su gestión autoritariamente. Igualmente preocupante es la tibia reacción del gobierno uruguayo y chileno ante el Golpe de Estado en Brasil, lo que parece indicar por ahora una reconfiguración de las fuerzas de derecha y centroderecha en el cono sur.
 
El peso de revertir estos procesos, indudablemente, lo cargarán los movimientos sociales, y diversas expresiones de izquierda, quienes enfrentarán un doble reto: luchar frontalmente en contra de los retrocesos y construir consensos que permitan direccionar las fuerzas hacía una nueva etapa política que necesariamente debe partir de los aprendizajes habidos y de dar pasos más contundentes para salir de la trama del capital y hacía un nuevo modelo civilizatorio.
 
Los potenciales impactos de la contraofensiva están a la vista y trascienden por mucho las fronteras de la Patria Grande.
 
a) Podrían significar el debilitamiento del ALBA, CELAC. UNASUR y con ello los procesos de integración regional claves para enfrentar la intervención imperial, los planes de despojo del capital transnacional y resquebrajar los avances en la reconstitución de la patria grande como una zona de paz,cooperación solidaria, así como impulso al debate y construcción de un nuevo orden mundial y alternativas sistémicas.
 
b) Podría implicar mayores retrocesos en los esfuerzos por constituir un mundo multipolar y por ende favorecer la expansión de control territorial de los EEUU mediante la ampliación de bases militares en los lugares donde se ubican los recursos estratégicos (petróleo, agua, minerales, etc.).
 
c) Potenciar procesos contra-revolucionarios que desestructuran los avances, e instauran un nuevo periodo de oscurantismo conservador;
 
d) Abre el enorme riesgo de que América Latina y el Caribe se conviertan en un teatro de operaciones bélicas con sus respectivas secuelas humanas y ambientales.
 
Pero no hay equivocarse, el tejido socio-político que se construyó durante los últimos 16 años tanto en el plano regional como al interior de cada uno los países no es el mismo que hace 30 años al inicio de la ofensiva neoliberal. Desde los pueblos, movimientos y expresiones de las izquierdas se han tejido una memoria común de los agravios imperiales, del saqueo transnacional, de las rebeliones y revoluciones, de las derrotas y victorias; se ha construido pensamiento crítico,perspectivas estratégica de cambio social, agendas comunes, actualizando una rebeldía histórica propia de los pueblos de nuestra Patria Grande, que no se doblegará tan fácilmente ante las gastadas recetas de una cada vez más criminal y corrupta derecha latinoamericana.
 
Tanto Cuba como la República Bolivariana de Venezuela han dado enormes lecciones de dignidad ante la permanente agresión internacional que ha buscado resquebrajar los procesos revolucionarios. El blindaje jurídico-político, un flexible repertorio táctico, la permanente movilización del pueblo, una fuerza armada formada y leal a la revolución, alianzas internacionales y una inteligente contraofensiva movilizando la solidaridad y combatiendo la manipulación y desinformación, constituyen indudablemente ingredientes claves del éxito.
 
Esta nueva ofensiva, enfrenta entonces a pueblos que están dispuestos a librar la batalla en defensa de la Patria Grande, en defensa de la vida y futuro de la humanidad.
 
Hemos recorrido un largo camino para lograr la liberación de nuestros pueblos. El siglo XXI nos ofrece la oportunidad para profundizar y trascender lo aprendido desde hace tanto.
 
a) Hemos aprendido de que dentro del marco del capitalismo no hay salida y futuro para la humanidad, y que hoy como nunca es necesario dar pasos claros y decididos hacia una nuevo modelo civilizatorio:
 
b) Hemos aprendido que recuperar la economía de las garras de las empresas transnacionales mediante proceso de nacionalización, ensancha la soberanía y nutre los presupuestos nacionales en pro de políticas de inversión social o desarrollo;
 
c) Hemos aprendido que la socialización de los medios de producción, la diversificación productiva, y hacer partícipe al pueblo en las decisiones económicas, dignificando a los trabajadores, es un requisito clave para combatir la desigualdad,la sobreexplotación y subordinación política a los poderes oligárquicos. Hemos aprendido que es necesario crear poder popular territorial, la autogestión productiva y alimentaria, la agroecología, abandonar el modelo rentista y extractivista, así como crear circuitos productivos y de comercialización horizontales populares desde abajo para desplazar a los monopolios y las transnacionales. Hemos aprendido que el boicot y des-inversión económico es una herramienta eficaz en contra de las empresas violadores de derechos humanos y ambientales.
 
d) Hemos aprendido que si es posible erradicar la pobreza, el analfabetismo, las enfermedades prevenibles y mejorar las condiciones materiales de nuestros pueblos mediante políticas sociales progresivas; y que éstas deben estar acompañadas de poder real de decisión e intensas batallas ideológicas –políticas.
 
e) Hemos aprendido que existen distintas formas y ámbitos donde impulsar las transformaciones, y estas se deben combinar dialécticamente en torno a un objetivo común. Esto implica confrontar las perspectivas cosificadas sobre el sujeto y la vía de la liberación o emancipación social.
 
d) Hemos aprendido que dentro de marco de la democracia burguesa puedan existir oportunidades para una transición reformista, pero éstas más temprano que tarde sucumben ante la capacidad de maniobra de la clase dominante, si no se radicalizan dialécticamente las estrategias.
 
e) Hemos aprendido que la democracia no es una categoría cerrada, sino una permanente dinámica socio-política que traslada y potencia el poder de participación y decisión de los pueblos y debe desmontar las relaciones patriarcales, clasistas, racistas y mercantilizadas.
 
e) Hemos aprendido que el sistema actual de dominación es muy complejo y requiere un abordaje que corresponde a su nivel de complejidad. Implica desconexión individual y colectivo de los mecanismos reproductores de este sistema, sean en el ámbito ideológico, político, económico o socio-cultural, subvirtiendo la hegemonía dominante en un permanente proceso de de-construcción de lo existente y re-construcción en dirección de las alternativas sistémicas. Telesur, constituye indudablemente un importante aporte en esta dirección.
 
f) Hemos aprendido que la lucha por un nuevo modelo civilizatorio tiene que ser necesariamente global y articulado, y que en esta dirección deben darse pasos mucho más claros y contundentes.
 
La batalla por la Patria Grande, la libren millones de hombres y mujeres latinoamericanos y caribeños quienes desde sus trincheras y micro-espacios de vida cotidiana, luchan en defensa de la vida, los bienes naturales, la memoria histórica, los derechos individuales y colectivos, la justicia, la equidad, y en contra del saqueo, la explotación y la intervención imperial.
 
En el centro de la batalla por la Patria Grande hoy se sitúa la defensa y movilización a favor de la República Bolivariana de Venezuela, cuyo pueblo erguido y digno, eleva la bandera de Bolívar y del Comandante eterno Hugo Chávez.
 
¡Aquí no pasarán! ¡Carajo!.
 
[1] La transición hacia un mundo multipolar encabezado por los BRICS, el agotamiento de los recursos fósiles ( petróleo) y su paulatina sustitución por otras fuentes energéticas; cambios en el sistema financiero internacional y el previsible fin de la era del dólar y sus consecuentes repercusiones sobre la economía de los EEUU; ( ver análisis de Wim. Dierkxsens en www.mariwim.info,)

lunes, 20 de junio de 2016

LA OBSESIÓN DE LA HOMOFOBIA


José M. Castillo
Doctor en Teología

Con demasiada frecuencia, de una manera o de otra, nos llegan noticias desagradables y preocupantes de personas o grupos que tienen comportamientos que expresan una evidente obsesión de homofobia. Lo que – como es sabido – consiste en la aversión o rechazo hacia la homosexualidad o a las personas homosexuales (Diccionario de la RAE). Estos comportamientos siempre se manifiestan en formas de violencia, desde el desprecio o el insulto, pasando por la marginación o la exclusión, y llegando (tantas veces) a la agresión contra la dignidad, los derechos humanos, la integridad física o incluso la vida misma. Estamos, pues, ante un fenómeno de consecuencias espantosamente crueles y de cuya gravedad mucha gente ni se da cuenta.

"cuando un cardenal, un obispo, un sacerdote, por más que aduzca motivos religiosos, sagrados y divinos, si no respeta a las personas – a todos y todas por igual -, ¿cómo va a tener la credibilidad indispensable para hablar de Dios o de Jesús y explicar su Evangelio, de bondad y misericordia con todos los humanos por igual?"

Y como, por otra parte, el número de personas, que son víctimas de esta forma de violencia, es mucho mayor de lo que normalmente imaginamos, se puede asegurar que seguir callando el sufrimiento y la humillación, que este fenómeno desencadena, es una conducta cobarde e indigna, que colabora - desde la pasividad – de forma muy activa y eficaz, en el mantenimiento de este “crimen colectivo” en el que todos participamos (por acción o por omisión) de forma bastante más eficaz de cuanto podemos imaginar. También aquí se puede repetir la severa sentencia evangélica según la cual “el que tenga las manos limpias, que tire la primera piedra”.


Pero no es esto lo peor. Lo más grave, en este desagradable asunto, viene de dos frentes que suelen ser bastante activos en cuanto concierne a este problema. Me refiero al frente de “los obsesivos”, por una parte, y al frente de “los moralizantes religiosos”, por otra. Estos dos frentes se suelen aunar, los unos con los otros, en un potente colectivo, al que gustosamente se suman los “hipócritas”, excelentes colaboradores de esta renovada “Fiesta de Locos”, que ha degenerado, desde los gozosos festejos de la Edad Media (Harvey Cox), hasta las vergonzosas y crueles violencias que hoy tienen que soportar los que han nacido como son y no les queda otra salida en este mundo que aguantar la burla y la amenaza de los que se ven a sí mismos como los selectos, los sanos, los ejemplares, los que se sienten con el derecho y el deber de obligar a los demás a cambiar o desaparecer.

¿Qué demonios hay detrás de este brutal y vergonzoso embrollo, que produce y reproduce tanta crueldad desde la apariencia y la conciencia del que se piensa que está defendiendo la honestidad más pura y la sociedad más sana que imaginarse puede?

"Es un dolor y una vergüenza que haya tantos clérigos que dan la impresión de que les interesa y les preocupa más el sexo que el hecho básico y fundamental de que las personas, todas las personas, se respeten y se quieran."

No es posible, en el limitado espacio de esta reflexión, ponerse a explicar los resultados de la enorme y certera investigación que sobre este problema se ha llevado a cabo. Sobre los resultados de lo mucho – y a fondo – que se ha estudiado este problema, me limito a pedir que los habladores y sermoneadores, que, cuando menos te lo esperas, sueltan sus sentencias irrefutables y tantas veces insultantes, nacidas de la homofobia, lo primero – me parece a mí – que deberían hacer es ponerse a leer y enterarse de que en este orden de cosas no van a poner una pica en Flandes, ni por supuesto van a resolver el asunto, soltando (con más desparpajo que sapiencia) sus despiadadas condenas contra las víctimas de la homofobia. No, ¡por favor! Si tuvieran alguna idea de lo que sueltan, no se atreverían a decir lo que dicen. El tema es demasiado serio como para despacharlo con cuatro bravuconadas que suenan a burda palabrería de gente que no da para más.

Esto supuesto, me quiero fijar aquí en la obsesiva homofobia que con frecuencia se advierte, se nota, se palpa en no pocos “hombres de Iglesia”. Un hecho que llama la atención tanto más cuando sabemos que, por lo que relatan los evangelios, Jesús jamás se preocupó de este asunto. Ni hizo la más mínima alusión a él. El Evangelio no vio peligro alguno en la condición sexual de los humanos. Como es bien sabido, fue el apóstol Pablo quien rechazó con toda energía la homosexualidad (Rom 1, 26-27), que la considera, no solamente como algo “malo”, sino además “antinatural”. Pero aquí es importante saber que, en la mentalidad de Pablo, es igualmente “antinatural” que los hombres se dejaran el cabello largo y las mujeres se lo cortaran (1 Cor 11, 14-15). Lo mismo en Rom 1, 26 que en 1 Cor 11, 14, Pablo utiliza el sustantivo physis, que Pablo utilizaba para expresar lo que es “natural” en el sentido más genérico y amplio de esa palabra. Llegar a otras conclusiones, más o menos precisas y concretas, depende de la mentalidad de cada uno. Los textos no dan para más.




El problema, que a muchas personas les plantea el tema de la homosexualidad, no proviene de los textos de san Pablo. Este problema se plantea desde el momento en que la sexualidad humana se reduce a la mera genitalidad. Si reducimos la sexualidad humana a la mera capacidad para engendrar, la reducimos, por eso mismo, a la mera condición animal, la capacidad de tener hijos y así perpetuar la especie. Pero sabemos que lo específico de los seres humanos no se reduce a lo meramente biológico, sino que se define específicamente por la capacidad de dar amor y recibir amor. Una capacidad que puede nacer, crecer y vivir lo mismo entre seres humanos de distinto sexo que entre seres del mismo sexo.

Así las cosas, los responsables de la religión, por respeto a las personas a las que se dirigen en sus enseñanzas, lo mismo que por respeto a la misma religión y su propia credibilidad, deberían ser sumamente cautos, cuidadosos y humanos. No para ganar adeptos, sino para cuidar con el máximo respeto la dignidad e igualdad de todos los seres humanos. Por esto, cuando un cardenal, un obispo, un sacerdote, por más que aduzca motivos religiosos, sagrados y divinos, si no respeta a las personas – a todos y todas por igual -, ¿cómo va a tener la credibilidad indispensable para hablar de Dios o de Jesús y explicar su Evangelio, de bondad y misericordia con todos los humanos por igual? Es un dolor y una vergüenza que haya tantos clérigos que dan la impresión de que les interesa y les preocupa más el sexo que el hecho básico y fundamental de que las personas, todas las personas, se respeten y se quieran.

domingo, 19 de junio de 2016

Este sacerdote: Buscado por el FBI



Ramiro Díez

Hay gente que tiene sueños prohibidos. Uno de ellos es vivir de acuerdo con lo que se defiende, algo difícil en estos tiempos de pragmatismo estomacal. Por allá, a mediados del siglo XX, unos sacerdotes franceses querían vivir en humildad, para respetar el compromiso que predicaban con los pobres de la tierra. Se llamaron “Curas Obreros” y no vivían de limosnas de los creyentes. El pan duro y escaso de cada día lo ganaban con sus trabajos como obreros asalariados. Fueron ejemplos de honestidad y terminaron siendo prohibidos por El Vaticano.

Hubo un sacerdote norteamericano que quedó marcado por ellos. Se llamó Daniel Berrigan y hace pocos días, en New York, tras cumplir 95 años, fue recibido por el silencio y por la nada, pero su vida fue un ejemplo de lucha y coherencia.

Durante la guerra de Vietnam, Berrigan viajó allí para estar cerca de los vietnamitas bombardeados y quemados con napalm. “Entre tantas cosas que vi y que viví y que morí, imposible olvidar a los niños sentados en sus pupitres, estudiando, y verlos arrojarse al suelo y rodar para meterse en las trincheras que estaban a pocos metros, cuando los aviones norteamericanos eran detectados y las alarmas empezaban a aullar para anunciar las bombas.”

Allí, enroscado en una trinchera demasiado pequeña para él, Berrigan recordaba a un niño con apenas un puñado de arroz, casi contando los granos para ser igualitario, compartiéndolo con sus compañeros, todos inmortalizados en algunos de sus poemas.

Sus contactos con los guerrilleros Vietcong lograron liberar a tres pilotos norteamericanos que regresaron sanos y salvos a los EE.UU. Pero hizo más. Consciente de que aquella guerra constituía el más feroz genocidio después de la Segunda Guerra Mundial, Berrigan volvió a su país para boicotear, como fuera, aquel belicismo que alimentaba las cajas registradoras de los empresarios de la guerra.

Berrigan aprendió a fabricar Napalm. Entonces, con su hermano asaltó una oficina de reclutamiento, robó los registros de próximos reclutas, y los quemó con napalm en un acto público. Enseguida fue considerado enemigo de los EE.UU. El FBI lo declaró “peligroso” y lo incluyó en la lista de los más buscados. Desde la clandestinidad, el cura Berrigan siguió alentando su guerra contra la guerra, al final fue capturado y pagó prisión durante dos años. “Me juzgan por quemar papel con napalm. Lo hago, precisamente, para que ustedes no sigan quemando niños con esa sustancia. Y ustedes son los que me juzgan. Me declaro un criminal sin armas, ante ustedes, que son el poder criminal.”

En ajedrez, a diferencia de la vida, solo ganan los criminales buenos.

sábado, 18 de junio de 2016

LO QUE ES JESÚS ESTÁ MÁS ALLÁ DE NUESTRA CAPACIDAD DE COMPRENSIÓN


Fray Marcos Rodríguez
Lc 9, 18-24

Los tres sinópticos relatan el mismo episodio, aunque con diferencias notables. Se plantea abiertamente el significado del mesianismo de Jesús. Tema que no quedó resuelto hasta después de la experiencia pascual. No se trata, pues de un relato estrictamente histórico, sino de un planteamiento teológico del tema más importante y complicado de todo el NT. Ni para ellos fue fácil aceptar al verdadero Jesús ni lo es para nosotros, pues seguimos sin aceptar que el ser cristiano lleva consigo renunciar al ego y darse a los demás.

El evangelio dice que el único que estaba orando era Jesús, aunque los discípulos estaban allí. Sin tener en cuenta esa oración de Jesús nada de lo que fue y predicó puede explicarse. La forma en que Jesús habla de Dios, se inspira en su experiencia personal. La experiencia básica de Jesús fue la presencia de Dios en él. Jesús experimentó que Dios lo era todo para él y él debía ser todo para los demás. Tomó concien­cia de la fidelidad de Dios-amor y respondió vitalmente a esta toma de conciencia. Al atreverse a llamar a Dios "Abba" (Papá), Jesús abre un horizonte completamente nuevo en las relaciones con el absoluto.

Para Jesús, como para cualquier ser humano, la base de toda experiencia religiosa reside en su condición de criatura. El hombre se descubre sustentado en Dios. El modo finito de ser uno mismo, demuestra que es más de Dios que de sí mismo. Sin Dios no sería posible nuestra existencia. Jesús descubre que el centro de su vida está en Dios. Pero eso no quiere decir que tenga que salir de sí para encontrar su centro. Descubrirse fundamentado en Dios, es fuente de inesperada plenitud. Dios será en él, revelación de la más alta humanidad.

Jesús de Nazaret nunca se presenta como el absoluto. Para él lo único absoluto era Dios. Él se consideró siempre como un ser humano más. “El Mesías de Dios” de Simón se convierte en boca de Jesús en “Hijo de hombre”, el modelo de hombre, un ser humano que vive su plenitud. No es el triunfador, el poderoso, el que está por encima de los demás, sino el que aguanta, el que sufre, el que tiene que padecer las iras y rencores de los suyos, el humillado y despreciado, precisamente por no renunciar a ser “humano”.

El Mesías de Dios. Mc dice simplemente: Tú eres el Mesías. Mt dice: tú eres el Mesías, el Hijo de Dios bendito. La opinión de la gente indica ya una alta consideración de la persona de Jesús, pero está lejos de acertar. La opinión de Pedro, parece acertada; pero “el Ungido”, era la manera de designar al Mesías que el pueblo esperaba. Un Mesías nacionalista que traería la salvación política, económica y religiosa. Esa opinión no debe ser divulgada porque es también, falsa. Los primeros cristianos superaron la dificultad asociando la idea de Mesías a la de Hijo. No entendieron la filiación como nosotros sino como representante de Dios.

El que quiera salvar su vida la perderá; no es una exageración. Hacer que todo gire en torno a nuestro falso “yo”, es dar importancia en nosotros a lo que menos vale. No dejaremos de ser egoístas si mantenemos el apego al “ego”. En la medida en que ponga como objetivo último salvar mi ego, seré egoísta y por lo tanto me deshago como persona. En la medida en que me desprenda de todo apego, incluido el apego a la vida, a favor de los demás, estaré amando de verdad, y por lo tanto creciendo como ser humano. Mi Vida con mayúscula se potenciará, y la vida con minúscula, cobra entonces todo su sentido.

La pregunta que se hicieron aquellos primeros cristianos tenemos que hacérnosla nosotros hoy. ¿Quién es Jesús? La mejor prueba de que no es fácil responder, es la falsa alternativa, que se planteó en el siglo pasado, entre el Jesús histórico o el Cristo de la fe. Los discípulos compartieron su vida con el Jesús de Nazaret y aceptaron a aquel ser humano que les proporcionó una paz, una alegría y una seguridad increíbles; pero mientras vivieron con él, no fueron capaces de ir más allá de lo que veían. Solamente a través de la experiencia pascual se adentraron en el verdadero significado de aquella persona fuera de serie.

Al morir Jesús, se preguntaron si con la muerte de su líder se había acabado todo. Solo entonces empezaron a trascender la figura aparente de Jesús y descubrieron lo que se escondía detrás de aquella realidad visible. Fueron dándose cuenta de que allí había algo más que un simple ser humano. Entonces fueron conscientes de que el verdadero UNGIDO ya se encontraba en el Jesús de Nazaret. Este Mesías, descubierto en pascua, no coincide con el que esperaban los judíos y los propios discípulos, antes de esa experiencia. Ahora se trata de Jesús el Cristo, Jesucristo, genial integración del Jesús histórico y el Cristo de la fe.

Cristo no es una idea abstracta surgida en la primera comunidad sino la realidad de Jesús visto con los rayos X de la experiencia pascual. Cristo ni se puede identificar con Jesús ni se puede separar de él. Durante tres años, sus seguidores convivieron con él sin enterarse de quien era, pero una vez que desapareció su figura sensible, fueron capaces de descubrir lo que en aquella figura humana se escondía. No se puede separar el valor de una moneda, de la cantidad y la forma del metal que la constituye. La moneda tiene tal valor, porque está acuñada y tiene tal forma. Todo lo que hay de divino en Jesús está en su humanidad.

¿Quién es Jesús para nosotros hoy? No se trata de dar una respuesta teórica ni una cristología aquilatada que responda a todas las cuestiones formales relativas a la persona de Jesús. Mucho menos, dogmas que definan su naturaleza divina. Lo tenemos crudo, porque los evangelios nos hablan de Jesucristo desde la experiencia pascual, y es muy difícil descubrir al Jesús de Nazaret que ellos conocieron y del que partieron para llegar a Cristo. Los cristianos de hoy empezamos la casa por el tejado y cuando nos damos cuenta, resulta que carecemos de muros y sobre todo de cimientos. Sin experiencia pascual no hay cristiano.

Estamos lejos del encarnar en nosotros ese valor supremo, que Jesús encarnó. Echemos una ojeada a nuestras oraciones y descubriremos la idea que tenemos del Mesías. La misma que Pedro propuso y rechazó Jesús. Lo hemos colocado a la derecha de Dios; le hemos dado plenitud de poder y gloria; le hemos hecho juez de vivos y muertos para, a renglón seguido, decir que “el que cumpla con lo que dijo se sentará con él a juzgar a los infieles”. Estas cosas ya las dice el NT, en contra de la misma actitud de Jesús.

No es nada fácil salir de la dinámica del hedonismo que nos empuja a dar satisfacción a los sentidos, a buscar lo más cómodo, lo que me agrada, lo que menos me cuesta. Mantener estas actitudes hedonistas y llamarse cristiano, es una contradicción. Pero tampoco debemos caer en la trampa del masoquismo. Dios quiere para cada uno de nosotros lo mejor. Quiere que disfrutemos de todo lo que nos rodea, de las personas y de las cosas. Todo es positivo, siempre que tengamos claro que lo primero es el bien integral del hombre.

No se trata de machacar una parte de nuestro ser para salvar otra. Se trata de descubrir un fallo en nuestra percepción de nosotros mismos, es decir, que con frecuencia creemos ser los que no somos y vivimos engañados. Se trata de liberarnos de todo aquello que nos ata a lo caduco y nos impide elevarnos a la plenitud que nuestro verdadero ser exige. La liberación llega cuando hemos establecido una auténtica escala de valores y somos capaces de dar a cada faceta de nuestra compleja vida, la importancia que tiene, ni más ni menos.

Por eso Jesús se presenta como plenitud de lo humano. No es la humanidad la que tiene que convertirse en divinidad. Esta trampa nos ha metido por callejones sin salida. Toda la divinidad se hace presente en la humanidad. Ser cada día más humanos es lo que nos convierte en manifestación de lo divino. La oposición, y más aún la lucha entre lo divino y lo humano es absurda, en Jesús y en cada uno de nosotros.


Meditación-contemplación

Lo que Jesús es y significa, no se puede meter en conceptos,
porque está más allá de los sentidos y de la razón.
Si experimentas lo que hay de Dios en ti,
podrás vislumbrar lo que Jesús vivió y manifestó.
……………………

Más allá de nuestro “yo” físico, psíquico y mental,
se encuentra nuestro auténtico ser,
que es lo divino que hay en cada uno de nosotros
y que está siempre ahí como la única realidad verdadera.
……………………

Para alcanzar ese verdadero ser y verdadera Vida,
es necesario no quedar enganchado en lo terreno.
Desapegarse de lo caduco, lo contingente, lo limitado
es el único camino para alcanzar lo absoluto.
.……………